PHOTOS BY Jack Bixby Lucas

Conociendo a Ryan Reed


 

Al crecer en Bakersfield California, las carreras eran parte del ADN de la familia Reed. Mientras muchos niños aprendían a manejar un triciclo, Ryan Reed igual que su papá y su abuelo ya participaba en carreras y los sábados se trataban de las conocidas carreras de NASCAR. Poco tiempo tras graduarse de la escuela secundaria y tras mudarse a Charlotte, Carolina del Norte para dedicarse a las carreras de autos de forma profesional la carrera de Ryan estuvo a punto de detenerse por completo.

A finales del 2010, Ryan recuerda haberse enfermado y haber notado algunos síntomas ligeros pero continuó compitiendo y preparándose para su temporada de debut. Cuando llegó a casa para una visita rápida su pérdida de peso extrema fue evidente para sus padres y fue entonces cuando un médico general lo diagnosticó con diabetes tipo 1. Ryan recuerda haber conocido a otro niño con diabetes tipo 1 que necesitaba inyectarse insulina pero en realidad es lo único que sabía sobre diabetes. Cuando preguntó cómo afectaría su diagnóstico su participación en las carreras le dijeron de inmediato, “Nunca volverás a competir. Debes centrarte en vivir …  A lo que ellos se refieren con una vida normal con diabetes, para mi no es normal sin las carreras, las carreras son mi vida normal”.

“No tenía a dónde escapar. No sabía nada sobre eso y nunca conocí o supe de ningún atleta o ninguna persona que viviera con esta condición. Así que, sólo tomé por sentado lo que había dicho el médico y supuse que mi participación en las carreras había terminado. Esto fue devastador para mí y mi familia. Ryan logró visitar luego a la reconocida endocrinóloga Anne Peters que había trabajado antes con algunos atletas de alto rendimiento.

“Tan pronto como crucé la puerta de su consultorio, Anne cambió mi perspectiva. Su actitud sobre la diabetes, su forma de trabajar y por primera vez que alguien me dio la confianza de que lograría no solo vivir saludable sino continuar persiguiendo mis sueños. Y, atacar en vez de tener que simplemente lidiar, vivir día a día. Fue, atacar la condición de frente y seguir realmente persiguiendo mis sueños y lograr todo lo que quería hacer”.

Las personas dicen que cuando te diagnostican con diabetes debes hacer frente como si fueras un científico. Tienes que reunir mucha información, tratar distintas estrategias hasta encontrar la que funcione. Ryan tenía ahora una nueva condición para agregar a todo lo demás mientras participaba en una carrera “Recuerdo mis tres, cuatro, cinco carreras, tuve que aprender cómo hacerlo de nuevo, cambiar mi enfoque mental, concentrarme en el auto mientras estaba mentalmente presente y manejando mi diabetes tipo 1. Así que era enteramente diferente y mucho en qué ocuparse.

Actualmente, Ryan maneja para Roush Fenway Racing, con el número 16, Ford Mustang, con su MCG Dexcom colocado junto al  volante “Ahora sé cómo están mis niveles de glucosa en sangre todo el tiempo durante la carrera. La Dra. Peters, NASCAR y el equipo de personas que tengo a mi alrededor, me sirvieron de inspiración. Me hizo más apasionado y mucho más motivado que nunca al ver todo ese trabajo duro y  la dedicación de todos los que lo han estado envueltos. Al final, me hizo un mejor piloto de carreras, mejor atleta, y más enfocado dentro y fuera de la pista “.

Estar en la zona antes de una carrera requiere mucha disciplina mental y antes de entrar a la pista Ryan visita la “Fan Zone” donde las personas gritan su nombre, le acercan fotografías para pedir autógrafos, gritan pidiendo selfies. El camina a través de la gente sin demasiado esfuerzo como un profesional pero todos los días de preparación mental y física están ahora en el día de la carrera.

“Una hora antes de la carrera es cuando, para mi, debo estar totalmente concentrado. ¿Sabes? Para mi, empezar una carrera entre 90 y 120 mg/dl (5-6.7 mmol/l) es importante por el calor y la adrenalina. Es inevitable deshidratarse un poco en esos autos por las temperaturas de 130 to 150°F comunes en el auto. Así que  seguramente se pierde algo de peso en agua y algo de hidratación, con eso, mi glucosa en sangre se eleva. No puedo relajarme, quiero decir que existe este potencial para un desastre “.

Las carreras son en realidad un trabajo en equipo, mirar desde el pit, ver como Ryan se acerca a su equipo para un cambio de llantas o revisión de motor es como ver una carrera de velocidades. Mantener además el ojo bien puesto en sus niveles de glucosa en sangre también es parte de la responsabilidad del equipo. Su manager Tony Mangini dice que les preocupa un nivel bajo de glucosa en sangre un poco por la liberación de adrenalina. Hay una característica especial en el traje de Ryan. En la parte superior de su pierna hay una parte fabricada con material contra fuego que podría permitir que el equipo le inyectara insulina en una de las paradas en el pit.

“Lo hemos practicado. Afortunadamente, no hemos tenido que hacerlo durante la carrera porque es más bien como una red de seguridad. Es algo que hemos implementado y nos ha guiado en el proceso. Es algo muy interesante. Si necesito comunicarme via radio doy una instrucción como “Amigos, necesito x cantidad de insulina, voy a pasar por el pit en 5 vueltas”, entonces podemos revisar las llantas, llenar de combustible, hacer una parada normal en pit e inyectarme insulina en el proceso.”

De forma similar a la diabetes tipo 1, las carreras son mejores en equipo “Es gracioso porque hay muchas comparaciones naturales ahí.

Ya sea que esté hablando con el equipo que cambia los neumáticos y proveen el combustible en el auto o con mi gerente que toma todas las decisiones y guía al equipo o si hablamos de todas las personas que me ayudan a manejar mi diabetes y se aseguran de que esté al tanto y saludable, listo para competir día tras día.

Creo que el jefe de mi equipo es la persona indicada ¿cierto? El es quien toma las decisiones. Él es quien maneja al equipo y se asegura de que tomemos las decisiones correctas, estrategia en pits, estrategia de carrera, manejo de todo lo que pasa en un auto de carreras. Es muy similar a lo que hace mi endocrinóloga (Anne Peters). Ella está muy involucrada y nos ha guiado para asegurarse de que tomemos las decisiones correctas y sepamos excamente lo que sucede con mi diabetes. Si necesito hacer ajustes ella es quien está a cargo de guiar mis acciones y de ayudarme a decidir de mejor forma. Ese es un ejemplo de la comparación A y B entre las carreras de autos y la diabetes.”

El año pasado, Ryan fue parte de la campaña de Instagram  “Live Beyond”, en su cita el dijo  “Vivo más allá de la diabetes sin permitir que la diabetes gane”. Me pongo mi casco, lo amarro, reviso mis niveles de glucosa en sangre y participo en la carrera” Ryan participa en carreras y en 2015 fue la primera persona con diabetes tipo 1 en ganar una serie NASCAR en  Daytona y el ganador en 2017.

“Esas son muy especiales, sobre todo la de 2015. Mi primera victoria NASCAR. Veo esa entrevista con mucha frecuencia. Tenía yo 21 o 22 años en esa época y fue muy emocional el Victory Lane. La primera cosa de la que hablé fue sobre mi diagnóstico y de cómo me habían dicho que jamás podría volver a competir y las batallas que tuve que ganar para llegar hasta ese punto. Realmente quería utilizar esa plataforma y el estrado para aconsejar a otros a no dejar de lado sus sueños y no permitir que la diabetes los detenga. Para mi, el momento en Victory Lane con la cámara frente a mi fue la acumulación de toda la lucha y el trabajo.”

“La rutina diaria de la diabtes y las altas y bajas, figuradamente y literalmente son parte de los retos de la vida y creo que cuando las personas viven con diabetes tipo 1 saben lo que es tener una lucha emocional. Cuando somos capaces de levantarnos y alcanzar esos momentos y esas victorias en la vida hace que todo valga la pena y lo hace mucho más especial.”

Cualquier persona que vive con diabetes tipo 1 sabe bien que esto es una carrera larga que puede ser increíblemente frustrante. “A veces pensamos que la vida es buena cuando estamos ganando carreras y el manejo de la diabetes parece fácil y estoy haciendo lo que dice mi médico y está funcionando, tienes esos días maravillosos donde parece que cuentas carbohidratos, y todo tiene un resultado positivo. Pero al igual que en las carreras, hay momentos en los que parece que nada de lo que haces es correcto. Trabajas tan duro y pones mucha energía, tiempo y dedicación y nada resulta como lo esperas “.

“En la pista de carreras estoy siempre sonriente y feliz además de relajado. He tenido que aprender a disfrutar el proceso. Soy muy afortunado y he sido bendecido al poder salir a perseguir mis sueños y tengo personas increíbles a mi alrededor, ya sean familia o amigos, equipo de carreras, la gente que veo en las redes sociales y que me contactan para contarme que me están echando porrás y animandome los sábados por la tarde porque también han sido afectados por la diabetes.”

“Todo eso significa mucho para mi y son las cosas que en realidad me ayudan a salir de esos agujeros negros y luchar para vencer las adversidades y salir entonces al gimnasio y trabajar más duro porque las cosas que hago fuera de la pista de carreras y el tiempo y la energía que invierto en esas cosas son lo que harán la diferencia el día de la carrera. Trato de hacer las cosas pequeñas y de poner atención a las cosas en la vida que son buenas y las victorias en la vida y darme cuenta de que esas están a la vuelta de la esquina. Mantenter el rumbo y confiar en el proceso.”


Lée acerca de  EL PILOTO DE NASCAR RYAN REED SE UNE AL GLOBAL AMBASSADOR COUNCIL DE BEYOND TYPE 1.

ESCRITO POR SARAH LUCAS, PUBLICADO 03/24/18, UPDATED 09/10/18

Mary, la hija de Sarah fue diagnosticada con diabetes tipo 1 en 1988, a la edad de 7 años. Como organizadora de eventos, escritora, experta en moda y con pasión por la filantropía, en los últimos 15 años, Sarah Lucas ha recolectado más de $10 millones para obras de caridad para la diabetes tipo 1. Ella ha sido miembro de la junta directiva de varias organizaciones enfocadas en la juventud y la educación en el área de la bahía (Bay Area) y nacionales. Además de ser cofundadora, Sarah también es directora ejecutiva (CEO) de “Beyond type 1”.