APRENDER A OBSERVAR SALVÓ LA VIDA DE MI HIJO


Y efectivamente. Luego de 48 horas de entradas y salidas a diferentes laboratorios para análisis de sangre en la glucosa, el 14 de Septiembre  a las 8.30 de la mañana una endocrinóloga nos cambió la vida para siempre con estas palabras:  “Su hijo tiene diabetes tipo 1, necesitará inyectarse insulina de por vida, es una enfermedad autoinmune y no tiene cura.”SEGUIR LEYENDO

EL PASO DE LA ANTORCHA, INESPERADO DIAGNÓSTICO Y TRIUNFO SOBRE LA DT1


En ese tiempo tenía 9 años. Mi vida pasaba yendo al colegio, estudiando, cantando en el coro de la escuela y jugando. Siempre tuve una niñez muy normal.SEGUIR LEYENDO