CONSEJOS PARA HACER LA TRANSICIÓN A LA UNIVERSIDAD


 

Me aterraba dejar la escuela secundaria e ir a la universidad siendo una persona con diabetes tipo 1. La transición fue un proceso angustioso (¡como si no fuera ya bastante difícil hacerlo como estudiante!). Incorporar las complejidades que acompañan a la diabetes en la vida de un estudiante universitario puede ser estresante. Lo único que debes probar y tomar en cuenta es que muchas personas experimentan esto, así que nunca estás solo.

Desde mi experiencia, la mayoría de personas que me conocían en la escuela secundaria por lo menos estaban algo familiarizados con la diabetes tipo 1, e incluso más personas sabían que la padecía. Todos mis maestros sabían cómo usar un glucagón, iba todos los días al centro de salud para administrarme una inyección y comprobar mi nivel de azúcar en sangre, y si se me bajaba el nivel de azúcar en sangre en la clase, alguien cercano me ofrecía una barra de granola de su almuerzo, si me quedaba sin tabletas de glucosa.

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Por otro lado, la universidad ha sido una historia totalmente diferente. Los siguientes son todos mis “consejos profesionales” para ayudarte a abrirte paso a través de tu nueva y emocionante vida universitaria:

  •  Seguro médico: Si viajas a algún lugar fuera del estado (como yo), es importante asegurarte de que tu seguro te cubrirá en caso de una emergencia.
  •  Servicios de discapacidadTambién deberías registrarte en la oficina de servicios de discapacidad para que estén enterados de que padeces diabetes tipo 1. (Esto en caso de que no puedas rendir una prueba o terminar una tarea debido a un nivel muy alto o bajo de glucosa en sangre, u otras emergencias relacionadas con la diabetes, y tus profesores puedan darte una extensión o tarea alternativa).
  •  Suministros: Comunícate con tu farmacia para informarles sobre tu nueva ubicación. La vida sería mucho más fácil si los suministros para la diabetes te pudieran seguir por arte de magia a la universidad, pero la realidad es que no. Tu nueva farmacia debería poder enviarlos directamente a la dirección de tu residencia.
  • Aperitivos para niveles bajos: Ahora tú estás a cargo de tu cuidado. En otras palabras, tu mamá ya no comprará tus cajas de jugo y galletas para esos molestos niveles bajos a la mitad de la noche. ¡Mantén una reserva de aperitivos que puedas utilizar para tratar un nivel bajo de glucosa en sangre en tu habitación y también en tu mochila! En muchas ocasiones me quedado encerrado en una clase, lejos de comedores o máquinas expendedoras, y me he visto obligado a correr a través del campus para conseguir algo para tratar mis niveles bajos.
  • Vivienda: Cuando eliges una vivienda, toma en cuenta la ubicación de los dormitorios respecto a los comedores. Es conveniente elegir uno que quede cerca de un lugar donde puedas conseguir alimentos si los necesitas.
  • Compañeros de habitación: Si te asignan a un compañero (alguien que no conocías antes), es útil acercarte y hacerle saber sobre tu diabetes tipo 1. Iniciar una conversación para que puedan familiarizarse con los conceptos básicos (si aún no lo están) harán que tus condiciones de vida sean más cómodas.

La vida universitaria está marcada por una era de libertad en más de una forma. De aquí en adelante, es tu responsabilidad abogar por ti mismo y tu salud. Descubrí que algo que realmente me ayudó con la transición fue contactar a CDN y hacer un esfuerzo para llegar a otros estudiantes con diabetes tipo 1 en mi campus. Mi escuela es pequeña y privada, así que no había ningún capítulo existente de CDN ni clubes de diabetes tipo 1, pero con la ayuda de un compañero con diabetes tipo 1, pudimos armar uno. Las escuelas públicas más grandes son propensas a contar con un capítulo o ¡puedes iniciar uno! Busca ayuda, haz un esfuerzo por ser parte de la comunidad y no tendrás que pasar por esto solo.


La Red Universitaria para la Diabetes (CDN) es una organización sin fines de lucro, cuya misión es proveer programas innovadores basados en pares que conecta y empodera a estudiantes y jóvenes profesionales para que manejen bien la diabetes. Para conectarte con otros jóvenes, o para obtener más información, regístrate AQUÍ.


 

ESCRITO POR LEXI MACIEL, PUBLICADO 05/19/16, UPDATED 05/08/18

Lexi Maciel, de 19 años de edad, es estudiante de segundo año en la Universidad de Seattle. Ella creció en la Bahía de Monterey, California. Cuando tenía dos, le diagnosticaron diabetes tipo 1. Ella ha tenido muchos altibajos debido a que creció con una enfermedad crónica durante sus años de formación. Fue campista en el Camp Conrad Chinnok (un campamento para niños con diabetes tipo 1) hasta hace tres años, cuando empezó a capacitarse para convertirse en miembro del personal. El verano pasado fue su primera experiencia como consejera, y le permitió darse de cuánto ama a los niños y lo importante que es ser un modelo positivo como una persona con diabetes tipo 1.