Decide y conquista: desde el diagnóstico a los 7 hasta ser coach de salud para personas con diabetes hoy en día


 

 

Tenía 7 años el 1 de noviembre cuando me diagnosticaron con diabetes tipo 1. En cuestión de minutos pasé de vivir una infancia despreocupada corriendo en el campo de fútbol, ​​nadando en la playa y durmiendo en las casas de mis amigos sin preocuparme, a estar acostada en una cama de hospital forzada a crecer más rápido que la mayoría de los niños. Sin embargo, aunque todos podemos estar de acuerdo en que vivir con diabetes no es pan comido, me levanto todos los días con un corazón agradecido. No solo porque la diabetes me ha hecho una persona más fuerte mental y emocionalmente, sino también porque me ha dado la oportunidad de ayudar a otras personas con diabetes a superar los implacables desafíos cotidianos que esta enfermedad plantea.

Hoy soy una coach de salud para la diabetes, instructora de yoga, instructora de Boot Camp (campo de entrenamiento militar), graduada del Institute for Integrative Nutrition (Instituto para la Nutrición Integrativa) y cocreadora de las barras nutricionales Low Glycemic de Keep Healthy Inc., la única barra de bajo índice glucémico en el mercado que no contiene alcoholes de azúcar u otros ingredientes artificiales.

Mi travesía hacia donde estoy hoy, como defensora del fortalecimiento de la mente y el cuerpo para conquistar tus desafíos, cualesquiera que sean, se debe principalmente a la superación de una obsesión enfermiza que solía tener para controlar mi diabetes, la comida y el ejercicio.

En mi último año del bachillerato, fui reclutada para jugar fútbol de la División 1 en la universidad UNCW y había trabajado mucho en los años anteriores para alcanzar esa meta. Mi primer año jugué en la temporada de otoño, pero a mitad de la temporada de primavera tomé la decisión de dejar de jugar. No estaba teniendo la “experiencia universitaria” completa que deseaba, no estaba vinculándome con mis compañeros de equipo como lo había hecho en el pasado y me di cuenta de que la única razón por la que estaba en el equipo era porque no quería decepcionar a mis padres, amigos y entrenadores.

Cuando decidí dejar el equipo, sentí que un peso fue levantado de mis hombros instantáneamente, pero al mismo tiempo sentí que todo mi mundo se me salía de las manos. En toda mi vida, el fútbol fue una gran parte de mi identidad. Cuando ya no tenía eso, recurrí a áreas de mi vida que podía controlar: mi diabetes. Como un inocente mecanismo para afrontar mi situación, rápidamente me obsesioné con comer lo que pensaba que era lo mejor para el control del azúcar en la sangre: comidas bajas en carbohidratos y altas en proteínas, hacer ejercicio obsesivamente los 7 días de la semana y restringirme a cualquier actividad o comida que no estuviera alinead con. el control que deseaba. Irónicamente, mi energía durante este tiempo estaba más baja que nunca, tenía miedo de muchas comidas, no sabía cuáles eran las respuestas “correctas”, mis hormonas estaban fuera de control, y empecé a darme cuenta de que no estaba tan sana como pensé que estaba.

En los años siguientes, me encontré con documentales de Netflix como Hungry for Change (hambriento de cambios) y me interesé en leer artículos que fomentaban la alimentación para nutrir y alimentar tu cuerpo (no solo limitar los carbohidratos y comer menos calorías): una conversación sobre la salud que era nueva para mi. Comencé seriamente a practicar yoga en un estudio cerca de mi campus universitario y me enamoré de la liberación “mental” que experimenté en cada clase.

Lo que estos medios de escape me enseñaron fue que conquistar mi diabetes no tenía que significar restringirme, y no tenía que significar perfección el 100 % del tiempo. Por el contrario, vencer mi diabetes vendría de tener una relación sana con los alimentos y esta enfermedad. Vendría de darnos cuenta de que debemos controlar las cosas que podemos y dejar de lado las cosas que no podemos. Vendría de pensar en mí misma en el estado más saludable y feliz y cumplir TODAS las áreas de mi vida para llegar a ese lugar: estado físico, nutrición, ambiente hogareño, control de la diabetes, relaciones, vida social, alegría, espiritualidad y carrera. Encontrar el equilibrio fue clave.

Hoy mantengo una A1c de 5.7, pero con una mentalidad empoderada en lugar de una restrictiva y temerosa. He encontrado lo que funciona mejor para mi cuerpo por medio de una gran cantidad de pruebas y errores: me como alrededor de 200 carbohidratos por día, lleno mi plato con un montón de alimentos de origen vegetal, pero me aseguro de dejar siempre espacio para un poco de chocolate después de la cena. Tengo niveles de energía que se salen de la gráfica, rara vez me enfermo y tengo un loco amor por el cuerpo en el que estoy. Hoy soy más fuerte mental, física y emocionalmente debido a los implacables desafíos que la diabetes me ha dado. Seguro que me siento frustrada de vez en cuando cuando me despierto en plena media noche porque los cables de mi bomba se tuercen, o cuando mi nivel de azúcar en la sangre baja inesperadamente durante una carrera. Pero no lo pienso demasiado debido a mi fuerte deseo de mantener mi mente fuerte, y el espacio en mi corazón es positivo.

Mi pasión por la salud me llevó a asistir al Institute for Integrative Nutrition (Instituto para la Nutrición Integrativa) y ahora trabajo con personas con diabetes de todo el mundo para ayudarlas a sentirse lo mejor posible por medio de cambios en la alimentación y en el estilo de vida. Juntos trabajamos para reducir la A1c, aumentar la sensibilidad a la insulina para perder peso, lograr niveles de azúcar en la sangre estables y predecibles, controlar los antojos de azúcar y los atracones, y establecer una rutina de nutrición y ejercicio saludables. Si he aprendido algo por medio de mi propia experiencia y las experiencias de mis clientes, es que una vez que uno decide tener una relación sana y poderosa con su diabetes como prioridad, uno puede conquistar cualquier desafío que se le presente.


Lee los secretos para reducir tu A1c: un asesor de salud sobre diabetes nos da información interna de Lauren Bongiorno.

 

ESCRITO POR LAUREN BONGIORNO, PUBLICADO 11/08/16, UPDATED 09/10/18

Lauren Bongiorno es coach de salud del Institute for Integrative Nutrition (Instituto para la Nutrición Integrativa) bloguera y oradora motivacional. Durante los últimos 15 años ha estado viviendo con diabetes tipo 1 y desde entonces ha utilizado sus propios métodos holísticos para controlar la enfermedad y lograr un nivel de A1c de 5.7. Sus experiencias fueron motivadas por su deseo de sentirse saludable y feliz, y de no dejar que la diabetes controlara su vida.