El Campamento de Snowboard Beneficia Más que Solamente a Niños con Diabetes Tipo 1


 

 

 

La organización de Mollie y Sean Busby,  Riding On Insulin (en movimiento con insulina) provee una maravillosa experiencia sobre la nieve dirigida a quienes tienen diabetes Tipo 1 y están entre los 7 y 17 años de edad. Pero tal y como dice la misión de la organización, su equipo empodera, activa y conecta más que solamente a los niños. Y eso es importante porque, aunque solía ser llamada “diabetes juvenil” debido a su aparición histórica a temprana edad, no es que simplemente desaparezca cuando cumples 18.

De hecho, no desaparece. Está ahí, las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 364 días del año y estará ahí hasta que encontremos una cura. No se puede controlar con dieta, ejercicio o pérdida de peso; no la contrajimos por no habernos cuidado. Si nos ponemos un poco a la defensiva en ese concepto erróneo, es probablemente debido al otro aspecto de tener diabetes: el imparable estrés psicológico y emocional de adivinar cuánta insulina nos mantiene fuera de la sala de emergencias por tener niveles altos de azúcar en la sangre, sin accidentalmente suicidarnos por tener niveles bajos de azúcar.

Es allí donde entra en juego “Riding On Insulin”, de una gran manera. Debido al hecho de que simplemente mantener un nivel de glucosa en la sangre (azúcar) saludable y seguro a través de las cosas que debemos hacer como comer o dormir, puede ser una verdadera batalla, la idea de estar más lejos de la caja de jugo más cercana de lo que tus aguadas y débiles piernas con nivel bajo de azúcar en la sangre, pueden caminar parece para muchos como estar coqueteando y no tener un final de historia muy agradable y sin secuela. Bueno, “Riding On Insulin” está aquí para cambiar eso. Mientras provee campamentos de un día de esquí y snowboard para todos los niveles de experiencia, incluyendo a quienes lo hacen por primera vez, el grupo de entrenadores élite y el personal médico, crean un ambiente seguro en donde los niños son inspirados a vivir un poco más aventureros y a actuar como una prueba viviente de que sí se puede hacer.

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Si la fama de profesional de snowboard del fundador Sean Busby y los agujeros de su cinturón por sus travesías por zonas rurales de los 7 continentes no fueran suficientes, los niños en los campamentos tienen la oportunidad de pasar el día con superestrellas con diabetes Tipo 1. En el campamento Whitefish (pez blanco) ellos tuvieron la suerte de compartir con Mikey Avery, doble de riesgo en Hollywood y competidor veterano del triatlón de larga distancia Ironman, así como con la cantante y compositora Crystal Bowersox, quien terminó en segundo lugar en el programa American Idol unos años atrás. Los tres tienen algo en común, ya sea que estén arriesgándose en la Península Antártica, estén haciendo ciclismo en la carrera más dura de resistencia de la tierra, estén actuando frente a miles de admiradores, o solamente estén disfrutando el día en “The Big” (una gran cuesta), ellos deben controlar sus niveles de azúcar en la sangre. Y eso resultó muy bien para mí y los niños cuando Carla Cox, nuestra nutricionista, doctora (asentada en Missoula) y total súper estrella en la comunidad de la diabetes Tipo 1 al aire libre, agregó de manera fiable al reglamento de Riding On Insulin, revisar los niveles de azúcar en la sangre cada dos paseos en telesilla. Tener que parar y revisar y quizá tener que excavar una caja de jugo de tu mochila, no se ve tan injusto como lo es en otras ocasiones cuando las personas con las que lo estás haciendo son realmente rudas. Son héroes y heroínas con diabetes.

Pero lo mejor acerca de “Riding On Insulin” no es solamente poder deslizarse colina abajo con unos palos en tus pies y poder pinchar tus dedos con héroes de la diabetes Tipo 1; son los padres sin diabetes (los llamamos tipo 3) que aprenden más acerca de la mejor manera de apoyar a sus seres queridos con diabetes Tipo 1, y los voluntarios que sienten que son parte de algo. Durante la cena y la presentación de diapositivas (digna de NatGeo) de los participantes mencionados anteriormente, la cual es incluida después de cada campamento, escuchamos preguntas acerca de viajar con todas las jeringas y viales que vienen junto con la diabetes Tipo 1, qué clase de efectos puede tener la actividad intensa y prolongada en el azúcar en la sangre y cómo apoyar el control riguroso de tus seres queridos con diabetes Tipo 1 con los números sin ser dominante. Ahora tengo amigos con diabetes Tipo 1 que puedo llamar si necesito algo la próxima vez que esté en California o Colorado y otros tienen a alguien a quien pueden llamar si rompieron su última botella de insulina a media noche en Nashville. Ni una persona se fue de Whitefish sin haber ganado algo.

Todavía recuerdo cómo me sentí cuando fui diagnosticado con diabetes Tipo 1 dos años atrás, más de ocho años en una carrera de guiar, equipar y administrar un rancho de huéspedes, era agobiante en casi todos los aspectos de mi vida, incluyendo los aspectos laborales y sociales. Fui de esquiar y remar 50 días cada temporada a casi ninguno. Recuerdo haberle contado a un amigo cercano en el trabajo que yo solía ser un activo, pero con la diabetes Tipo 1 me sentía como un pasivo. Solamente con unos cuantos amigos cercanos como recursos, ninguno con diabetes Tipo 1, cambiar mi visión de la vida era una batalla constante, una que todavía pierdo algunas veces. Pero al menos ahora, gracias a Mollie y Sean, recuerdo sentirme como un activo de nuevo. Gracias a todos los héroes involucrados en Riding On Insulin, tanto entrenadores como niños, me siento como un tipo rudo con diabetes Tipo 1.

Nota del editor: Riding On Insulin es uno de los beneficiarios de las subvenciones de Beyond Type 1. Su compromiso con el empoderamiento y la comunidad, se alinea con nuestra misión, motivando a niños y adultos a ser activos y positivos mientras se conectan con la comunidad más grande de diabetes Tipo 1.

 

ESCRITO POR Paul Britt, PUBLICADO 02/20/16, UPDATED 03/22/19

Paul es un vaquero, cazador de alces, pescador, instructor de esquí y snowboard, y técnico de rescate y búsqueda que ha llamado a las Montañas Rocosas su hogar durante los últimos diez años. Originario de las colinas de North Carolina, Paul ha pasado tiempo recorriendo Colorado, Montana; Wyoming, Utah y Idaho. Fue diagnosticado en febrero de 2014 y promovido de ponerse inyecciones de insulina a utilizar una bomba de insulina OmniPod este verano pasado. Paul vive más allá al continuar montando, continuar explorando, continuar compartiendo sus pasiones, continuar enseñando a otros el camino y volviéndose a parar cuando se cae.