EL ESTUDIO DE PÁNCREAS BIÓNICO DE STANFORD — EL PUNTO DE VISTA DE UN PACIENTE

3/16/16
ESCRITO POR: MICHELLE BOISE

Nota del Editor:  La División de Endocrinología y Diabetes del Centro Médico de la Universidad Stanford es reconocida por su trabajo en la investigación clínica, la educación y el cuidado. Sus investigaciones clínicas son pioneras, ayudando a determinar métodos para el mejor cuidado de trastornos endocrinos. Bajo el liderazgo del Dr. Bruce Buckingham, la investigación clínica sigue desarrollándose. Garrett Jensen, un graduado de la Universidad de Santa Clara en contabilidad y ciencias políticas que tiene diabetes Tipo 1 durante 10 años, es un ávido promotor de la investigación clínica y de la nueva tecnología que mejora las vidas de los que están viviendo con diabetes Tipo 1. Actualmente, trabaja en EY (Ernst & Young) en el grupo Americas Corporate Responsibility y recientemente participó en el ensayo clínico de páncreas biónico que se llevó a cabo en Stanford durante un período de tres semanas en enero de 2016. Esto es lo que dijo previo a esta experiencia y lo que siguió después.

BT1: ¿Cómo escuchaste del ensayo clínico de Stanford?

GJ: Por medio de mi círculo de personas con diabetes y viviendo en el área de la bahía, supuse que probablemente habían oportunidades fantásticas de investigación para personas con diabetes en las cuales participar. La Universidad de Stanford no solamente está avanzando en nuevos métodos tecnológicos en el control de la diabetes sino que también tienen uno de los mejores y más divertidos grupos de profesionales con los cuales he tenido el privilegio de trabajar. Inmediatamente fui parte de la familia y aunque somos sujetos ciegos de estudio, el equipo de endocrinología de Stanford, encabezado por el Dr. Bruce Buckingham, acoge cada parte de tu ser con diabetes Tipo 1. Antes de participar en el estudio del páncreas biónico de iLet diseñado por el Dr. Ed Damiano de la Universidad de Boston, ya había participado en otros dos estudios: uno sobre el desconocimiento y la insensibilidad de la hipoglucemia y el otro para mejorar la eficiencia de la insulina acortando el ritmo en el cual la insulina se activa. Cuando supe que Stanford iba a hacer un estudio de páncreas biónico en dos etapas con 8 sujetos, me aseguré de tener un lugar. Me ayudó ser un viajero frecuente.

BT1: ¿Qué es un páncreas biónico y cómo consigues uno?

GJ: El páncreas biónico (PB) es un sistema de circuito cerrado que busca retirar al paciente con diabetes Tipo 1 de la ecuación de tratamiento. Es similar al páncreas funcional de alguien que no tiene diabetes que responde al consumo de alimentos para que la cantidad de insulina inyectada por medio del equipo de infusión sea apropiada para la cantidad de carbohidratos. Su dinámica, utilizando la información recabada de un MGC (medidor continuo de glucosa) de Dexcon , es tomar decisiones sobre las necesidades de insulina que se necesita para lograr un nivel de azúcar en la sangre. En este caso el objetivo es 130 mg/dL. Por ejemplo, cuando el MGC llega a su meta, la insulina dejará de pasar completamente. Este concepto de un basal adaptable es prometedor.

BT1: ¿Y el conteo de carbohidratos?

GJ: El PB elimina la necesidad de contar carbohidratos e iguala el comportamiento de un páncreas funcional utilizando un algoritmo adaptable que aprende lo que es “tú normal”.  En este sistema debes anunciar los alimentos que consumirás y esto consiste en informarle al dispositivo si la comida que voy a ingerir está arriba, abajo o promedio. El estudio de páncreas biónico es ligeramente diferente porque es un estudio de una sola hormona y esto significa que la insulina es la única hormona que administra el sistema. En una prueba anterior, también se utilizaba infusión de glucagón para prevenir niveles bajos, determinados como un “sistema bihormonal”. Sin embargo debido al comportamiento desconocido a largo plazo de infusión de glucagón, el sistema de sólo insulina llegará primero al mercado.

BT1: ¿Cuáles fueron tus preocupaciones cuando ibas a hacer el ensayo?

GJ: Siempre he sentido que por tener diabetes tipo 1, tenía la responsabilidad de estar dispuesto de ir más allá de los límites, explorar límites y explorar nuevos métodos, aunque tal vez inciertos, para frenar los efectos de la diabetes y tal vez curarla. Tengo la suerte de vivir en un área donde hay mucha atención y algunos de los mejores expertos están dedicados a tratar de hacer realidad nuestros sueños como personas con diabetes tipo 1. Verdaderamente nunca pensé en mis temores de participar en este estudio. Tal vez lo debí haber pensado.

BT1: ¿Qué es lo más desafiante de participar en este ensayo?

GJ: Lo más desafiante de ser parte de este estudio es la pérdida de control. Debido a que el páncreas biónico es un sistema de circuito cerrado y porque aprende tu comportamiento con el tiempo, tal vez tengas algunos niveles altos que tal vez pudiste prevenir. Tú conoces mejor tu cuerpo, el algoritmo es adaptable y todavía un tanto reaccionario. Si tu nivel sube, no hay ninguna medida que puedas tomar. Sólo debes esperar. El sistema responderá pero lo que es tan grandioso de este sistema es que las transiciones son fluidas. Si la gráfica del mi nivel de azúcar en este sistema fuera una montaña rusa, sería el más aburrido del mundo. (¡Esto es emocionante para mi!) Es cierto, puede ser molesto cuando estás cansado de que tu nivel está alto (hiperglucémico), pero en el enorme proyecto es un logro extraordinario.

Otros retos son que, porque esto de ninguna manera es la versión final para el consumidor o producto y porque la seguridad es la principal preocupación de la FDA (Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos, por sus siglas en inglés), debes llevar bastantes suministros (por ende, una riñonera rosa neón): iPhone para comunicarte, un Brick (un MGC, medidor continuo de glucosa, conectado a un iPhone), un bomba de insulina T:Slim y un glucómetro (para calibrar el MGC dos veces al día y enviar las lecturas del nivel de azúcar al personal haciendo la investigación en Stanford). Uno de los obstáculos es asegurar una conexión segura entre los dispositivos a través del bluetooth. Cuando no se comunican, puedes apostar a que vas a recibir una llamada de la dirección médica que está en alerta las 24 horas del día. Curiosamente disfruto de estas interacciones ocasionales con los doctores y las enfermeras a las 3:00 a. m. (aunque, no estoy seguro de que ellos lo disfruten). Es maravilloso tener a los doctores, enfermeras y CDE (educador certificado sobre diabetes, por sus siglas en inglés) ponerse en contacto contigo y tú teniendo su número de teléfono. Mi equipo médico y los activistas para la diabetes se han triplicado gracias a mi participación en el estudio. ¿Podría yo estar más a salvo? A mi madre también le encanta.

BT1: ¿Cuáles son tus expectativas?

GJ: Básicamente, mi expectativa es ser una persona con diabetes tipo 1 que no tiene que pensar siempre sobre la diabetes tipo 1. En tanto al dispositivo, el algoritmo y la introducción de glucagón mejore, un páncreas biónico le brinda a las personas con diabetes una nueva sensación de libertad. Se debe mencionar que impactará enormemente la forma en la que se entrena a los recién diagnosticados con diabetes. Estoy muy optimista sobre la efectividad de una tecnología de circuito cerrado. ¡De hecho, no lo quiero devolver!


Resultados del ensayo clínico del Páncreas Biónico de Stanford por Garrett Jensen AQUÍ.

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MICHELLE BOISE

Michelle cree que un simple testimonio individual tiene la habilidad de remodelar el mundo y cambiar tu vida. Tiene un licenciatura en literatura en inglés y español y un master en bellas artes en escritura de la Universidad de San Francisco. Como escritora, editora y gurú de contenidos, ha trabajado para revistas literarias y plataformas de comercio electrónico. Antes de unirse al equipo de Beyond Type 1, desarrolló artículos sobre conciencia saludable para Fitbit. Cuando no está escribiendo, la puedes encontrar bailando tap en la casa con su pequeño perro blanco o pintando con acrílicos (porque se secan más rápido).