Mason quiere postre: una historia en imágenes

2/24/17

Un brownie. Se ve fácil ¿verdad? Comprar una caja de brownies: mezclar, hornear, devorar.  Todo eso cambió para nuestra familia el 12 de julio de 2014 cuando nuestro hijo Mason fue diagnosticado con diabetes tipo 1 a la edad de 3 años. Comer implica mucha preparación, trabajo y paciencia cuando tienes diabetes tipo 1. Imagina que quieres un brownie para el postre y tu “páncreas” no tienen insulina para procesarlo. En lugar de simplemente comer un brownie, necesitas aguantar una dolorosa inserción del sitio de infusión para tu bomba de insulina. Necesitas sopesar entre tu postre, el conteo de carbohidratos y la dosis de insulina; entonces necesitas esperar. Recuerda, eres un niño de tan solo 6 años.

Primero preparamos nuestras “cosas”. Para un cambio del sitio de infusión necesitas un nuevo sitio (la aguja que vive en tu piel por 3 días), una ampolla de insulina, un depósito para almacenar la insulina y alcohol para limpiar el área en donde insertarás el nuevo sitio de infusión.

Luego, nos aseguramos de que limpiamos todas las piezas antes de que entren en la piel de Mason.

También nos aseguramos de limpiar la parte superior de la ampolla, ya que esta vive en el compartimento para mantequilla de nuestro refrigerador.

Es hora de llenar el reservorio. La insulina es tan valiosa y agradecemos cada vez que hay un reservorio lleno. Mucha gente no tiene el acceso que nosotros tenemos de tener este líquido salva vidas.

La cantidad perfecta de insulina mantendrá la vida de Mason por 3 días. Cada 3 días, nosotros llenamos su depósito y cambiamos el sitio de infusión de la bomba para que podamos enviar insulina por cada carbohidrato consumido; e incluso sin comer todos necesitan insulina a lo largo del día.

La medida entre los pequeños dedos de un niño de seis años es suficiente para mantenerlos vivo por 3 días. Es increíble pensar que sin menos de una cucharadita de insulina durante tres días, él podría enfermarse de gravedad o morir.

Después nos aseguramos que nuestra bomba está lista para trabajar. En este paso, llenamos su tubo para que la bomba pueda darle la insulina.

Nuestro sitio está listo para la inserción. Mason pasa 24 horas al día, 365 días al año unido a este dispositivo salva vidas.

Te ahorraremos la demora, pequeñas sollozos y la hermana sosteniendo la mano de su hermano. Jason está pasando por momentos difíciles para cambiar el sitio de infusión y por ahora solo lo tolerará en su pompi. El dolor es algo a lo que no te adaptas, en especial cuando eres niño.

“El páncreas” que opera con una batería ¡está listo! Pero nosotros aún no hemos terminado de prepararlo para que coma su postre.

Todo lo que come Mason de alguna manera se debe medir. La forma más exacta para nosotros, es pesar lo que se come y en base a eso calcular su conteo de carbohidratos

Cuando tienes diabetes tipo 1, cada gramo de carbohidrato importa. Medimos el peso del brownie de Mason y ¡apenas podemos esperar!

 

¡Por fin! El brownie de caja de mamá nunca le ha salido tan bueno. La primero que Mason siempre dice cuando habla de curarse de la diabetes, es que irá al refrigerador, lo abrirá y escogerá algo para comer sin tener que hacer nada. Esperamos que esto ocurra para Mason y para todas las personas que viven con esta enfermedad, porque comerse un brownie no debería de ser tan difícil.


Lee: La vida con diabetes tipo 1 – Ensayo fotográfico por Anne Marie Moran.

Erin vive en al Norte de California con su esposo Matthew y sus dos hijos, Mason y Violette. Ella ha trabajado en educación especial brindando servicios para el comportamiento tanto en clase como fuera de clases por los últimos 15 años. En su tiempo libre ella crea piezas de arte personalizadas. Ella está dispuesta también a difundir la prevención de los síntomas de la diabetes tipo 1 y usar los medios de comunicación sociales para documentar el trayecto de su hijo Mason, quien fue diagnosticado de diabetes tipo 1 a la edad de 3 años. Puedes seguir su trayecto en Facebook como @MasontheMighty o en Instragram @1mightytype1family.