Presentando a Francine Kaufman: nuevo miembro del Consejo Asesor Científico

12/7/18

Conoce a Francine Kaufman MD, el nuevo miembro del Consejo Asesor Científico de Beyond Type 1. La Dra. Kaufman habló recientemente con Beyond Type 1 sobre su historia tratando diabetes, su trabajo en el extranjero, el panorama mundial de diabetes y el futuro de la diabetes Tipo 1.


Cuéntanos sobre tu decisión de practicar medicina y especializarte en Endocrinología  

Siempre quise ser médico. La leyenda de la familia cuenta que cuando cumplí 4 años estaba ya comprometida para ser médico. Cuando era niña siempre jugaba el rol de médico y siempre me interesé en las matemáticas y la ciencia. Estudié en la Universidad de Northwestern donde mis esfuerzos iban dirigidos a convertirme en estudiante de medicina. Luego, siempre se debe tomar la decisión una vez estando en la escuela de medicina ¿qué quieres hacer realmente? y es cuando las cosas se dificultan. Mi abuela tuvo diabetes tipo 2 cuando yo era niña. Ella se inyectaba insulina y eso me pareció fascinante siempre. En aquella época, las jeringas se hervían y debíamos afilar las agujas. De hecho, comencé a participar en su terapia desde muy pequeña. Así que creo que siempre tuve interés en la endocrinología.

Más adelante, durante mis estudios, en una de mis primeras visitas al Hospital de Niños en Los Ángeles tuve la oportunidad de asistir a un endocrinólogo. Él era tan sabio y era tan fascinante que decidí, durante mi internado, que quería estudiar endocrinología. Por algún tiempo estudié endocrinología general pero diabetes siempre fue mi favorita. Realicé algo de investigación clínica e investigación sobre metabolismo de la glucosa y galactosa e incluso participé en investigación de salud pública sobre el entorno alimentario en las instituciones educativas – en realidad no me arrepiento de ninguna de esas cosas.

¿Cómo ha cambiado nuestra comprensión de la diabetes y el manejo de la diabetes desde que comenzaste a practicar medicina?

He practicado medicina por casi 40 años, desde el inicio de mi sub especialidad. En aquél entonces, todo lo que teníamos era insulina animal y pruebas de glucosa en orina. Aún no habíamos comprobado que el control de los niveles de glucosa tuviera alguna importancia. Así que, soy vieja, lo acepto y estoy orgullosa de ello,. En mi vida académica he podido ver desde esos inicios a un sitio muy distinto, especialmente al hablar de diabetes Tipo 1. Desde la perspectiva de la insulina, ha habido innovaciones alrededor de los análogos y desde la perspectiva de los dispositivos para dosificación de insulina hemos visto las plumas y las bombas de insulina. Las bombas, particularmente todavía pueden progresar, automatizar la dosificación de insulina y ahora vemos la automatización de insulina tipo bolo también. Luego, por supuesto, está el avance y progreso en todos los aspectos de nuestra comprensión de la patogénesis y la vida a largo plazo que tendrá alguien con diabetes. Comprendemos ahora las complicaciones de mejor forma. Así que hemos avanzado mucho. Aún no hemos terminado nuestro viaje pero, cada vez nos acercamos más a terminarlo,

¿Podrías contarnos un poco sobre el trabajo que realizaste para la 670G y el futuro de la automatización?

Siempre estuve muy interesada en la tecnología para el manejo de la diabetes pero me emocionó mucho la posibilidad de que pudiéramos crear un dispositivo que tuviera la capacidad para automatizar la dosificación de insulina. Medtronic había estado en medio de la investigación para la creación de este tipo de tecnologías por algún tiempo. En 2009 me convertí en Directora Médica y Vicepresidente de asuntos Clínicos, Médicos y de Salud en Medtronic y trabajé en los procesos finales de los dispositivos y los algoritmos. Trabajamos con un equipo gigantesco increíblemente comprometido y con mucho conocimiento. Ellos ayudaron con el diseño de la prueba clínica y las interacciones con la FDA que también fueron fantásticas. Pude ver los datos clínicos así como el impacto de este dispositivo en el mundo real, mismo impacto del que ahora somos testigos. Es un privilegio muy grande ver esta innovación para el cuidado de la diabetes y haber participado en su creación.

Al mismo tiempo que doy esta entrevista, he anunciado que planeo retirarme de Medtronic Diabetes. Han sido 10 años grandiosos para mi y me siento muy privilegiada de haber trabajado con individuos comprometidos, dedicados y brillantes en Medtronic. Pude ver cómo el circuito cerrado salía al mercado, y no podría sentirme más orgullosa por ese logro. Rompe mi corazón tener que irme. Me tomaré algún tiempo y luego veré cuál es el siguiente capítulo en mi vida.

¿Te sorprende el crecimiento de la industria para el cuidado de la diabetes? ¿Te imaginaste, cuando iniciaste a trabajar en ella que habría tantas empresas diferentes contribuyendo para ayudar en el tratamiento de la diabetes y trabajando para encontrar una cura para esta condición?

Creo que es fantástico. Obviamente, hay muchos intereses científicos y muchos intereses de la industria. Creo que hay mucho interés de quienes viven con diabetes y sus familias para continuar avanzando en estas terapias. Y, en ese sentido vemos cada vez más personas incursionando en este campo, lo que ayuda a todos los involucrados.  L¡os mantiene a todos trabajando para sacar los mejores productos posibles y ha sido muy emocionante ver esa explosión,. Cuando comencé mi carrera, había únicamente uno o dos fabricantes de jeringas de insulina y dos o tres compañías dedicadas a las insulinas y ni siquiera había medidores de glucosa. Hoy en día vemos una proliferación desde plumas hasta bombas de insulina,  hasta sensores. Y, todo esto es sorprendente y sirve para beneficiar a quienes viven con diabetes.

Cuéntanos sobre tu trabajo en el extranjero – ¿Por qué es tan importante el acceso mundial a medicamentos para la diabetes y la tecnología para el manejo de la misma?

Tuve el privilegio de estar en el Hospital para Niños de Los Ángeles. Ahí prestábamos atención a lo que pasaba en otros países. Mi primer viaje para realizar educación y entrenamiento en un país de bajos recursos fue a Mongolia en los años 90. Esta fue una experiencia interesante donde además pudimos ver cómo era la atención en el pasado y lo privilegiados y afortunados que somos en primer mundo de tener tantos avances que parecerían un sueño inalcanzable en otras partes de mundo.

Creo que eso fue lo que despertó mi interés. También fui a China y a Ecuador. Fui a Ecuador, originalmente con AYUDA para ayudarles en su primer campamento y cada vez me sentí más comprometida. Trabajé por casi 10 años en Haití donde proporcionamos educación masiva a proveedores sanitarios, enfermeras, nutriólogos, trabajadores sociales y un poco a público en general. Además tuvimos ahí un campamento para niños durante algunos años.

El año pasado viajé a Etiopía. Ahora esperamos viajar a Sri Lanka. En estos últimos dos viajes trabajé con Life For a Child junto con Graham Ogle, y asistimos para ayudar a entrenar y coordinar las Clínicas de Life for a Child para llevar terapia para salvar las vidas de niños en aquellos países donde es muy difícil conseguir acceso a insumos y cuidado.

¿Cómo ha evolucionado la comunidad mundial de diabetes desde que comenzaste a practicar medicina?

Siempre existió la Federación Internacional de Diabetes. La Asociación Americana de Diabetes, que tuve el privilegio de dirigir como presidente en 2003 también tenía un interés especial en el extranjero. Tuve la oportunidad de viajar a la India para un esfuerzo conjunto entre la Asociación Americana de Diabetes y la Asociación de Diabetes en la India para entrenar y educar a proveedores sanitarios. Además, Insulin for Life Estados Unidos, dirigido por los Atkinsons, Carole Atkinson en Gainesville, donde concentran insumos para muchos países de bajos recursos así como para desastres en caso de que ocurran en nuestro país. Todo esto junta a la comunidad de diabetes, y por supuesto el trabajo de la JDRF y ADA y algunas agencias federales que se aseguran de que los insumos se entreguen donde sean necesarios.

Life For a Child, quizá uno de los programas más fantásticos ayuda a más de 18,000 personas jóvenes en países de bajos recursos en todo el mundo. Muchos de los niños con los que me he involucrado a través de los años han estado en este programa. Es un programa que además de fantástico permite que los niños con diabetes tipo 1 permanezcan con vida. Ahí hay mucha colaboración internacional para que los avances que tenemos en primer mundo lleguen pronto también a otras regiones.

¿Podrías hablarnos un poco sobre la importancia de la representación en el entorno de la diabetes?

Cuando comencé con mis estudios de medicina sólamente había 10% mujeres, quizá un poco más dependiendo de la escuela a la que asistieras. Incluso las residencias de pediatría tenían tan solo 25% de mujeres. Hoy en día son casi exclusivamente mujeres. Ahora cerca de la mitad de los estudiantes de medicina, en algunos lugares un poco más, son mujeres.

Creo que todo mundo aprecia lo importante que es tener mujeres en puestos de liderazgo, los estilos de liderazgo y las habilidades son distintas entre hombres y mujeres. Todo tipo de diversidad, desde género a LGBT , diversidad racial es muy importante, especialmente en el campo de la diabetes donde intentamos asegurarnos de que escuchamos la voz del paciente. Es más fácil cuando tienes una fuerza de trabajo diversa en la industria, la academia o en clínicas, donde sea – Una fuerza de trabajo diversa puede comprender a la población diversa con la que trabajamos.

Ha habido mucha participación, muy necesaria, de las mujeres en la profesión médica, y también en puestos de liderazgo. Era común, cuando estaba en los primeros años de mis estudios que sólo hubiera una mujer en la sala, aquellas mujeres en puestos altos en reuniones importantes. Era un concepto brillante porque puso a muchas mujeres a competir entre ellas en lugar de ponerlas a competir con hombres, lo cual creo que hacemos bastante bien. Bueno, afortunadamente esos días han cambiado.

¿Podrías contarnos un poco sobre tu relación con la Dra. Lois Jovanovic?

Two weeks ago, I was at her celebration of life. I got to give her eulogy, remembering and celebrating her legacy as a true pioneer in the field. She was a very, very strong voice, somebody who moved the metrics, developed standards of care, and enabled tens of thousands, if not millions of babies to be born healthy. We should all celebrate a legacy like that and appreciate what she was able to accomplish while she was with us. We were good friends for decades. I think we were maybe on one of the first MiniMed advisory boards together. We go back a long way — we didn’t always agree on everything, but as matter of fact, we loved disagreeing.  Being with Lois, was always great fun.

Hace dos semanas pude asistir al homenaje de la Dra. Lois Jovanovic. Tuve el honor de presentar su panegírico, recordando y celebrando su legado como una pionera en el campo. Ella era una voz muy, muy fuerte. Era alguien que movía las métricas, creaba estándares de cuidado y permitía a miles, si no a millones de bebés nacer saludables. Todos deberíamos celebrar un legado como ese y apreciar de lo que fue capaz mientras estuvo con nosotros. Fuimos buenas amigas durante décadas. Creo que es trabajamos juntas en una de las primeras juntas de consejo de la bomba MiniMed. Tenemos historia juntas – no siempre estuvimos de acuerdo en todo pero, de hecho, disfrutábamos mucho no estar de acuerdo, era todavía más divertido que estar de acuerdo siempre.

Cuéntanos sobre tu trabajo en diabetes Tipo 2

Empecé a involucrarme con la diabetes Tipo 2 como endocrinóloga pediatra cuando fue aparente que también se estaba ahora presentando diabetes Tipo 2 en nuestra población joven en el país y en el mundo. Cuando comencé mi carrera, no teníamos nada parecido a clínicas de obesidad en el Hospital de Niños de Los Ángeles. A finales de los años 80 y prnciìos de los años 90 comenzamos a ver esta explosión de diabetes Tipo 2 en niños. Fue entonces que se crearon estas clínicas y después se convirtieron en clínicas para diabetes Tipo 2.

Estuve muy interesada, junto con otras personas, líderes en el campo, en determinar cuáles eran las causas del aumento en obesidad infantil. Obviamente son muchas las causas en el ciclo de la vida, desde la exposición a la diabetes en la vida fetal, hasta cambios en la forma de alimentación de los niños, ahora particularmente muchas mujeres evitando la lactancia, cambios en mercadotecnia dirigida a los niños, así que a la edad de 2 años ya saben qué es un McDonald’s. He visto cómo ha cambiado el entorno en nuestras escuelas y centros infantiles y cómo los preescolares deterioran la vida, cuando los refrigerios escolares ya no son saludables y cómo en las instancias educativas hay máquinas expendedoras de refrescos gasificados.

Fue claro que, lo que estaba teniendo un efecto en los adultos también lo estaba teniendo en los niños – fue un cambio, por un lado en el entorno económico y ecológico al que se estaba exponiendo a los niños: dónde vivían, dónde estudiaban, aprendían. Entonces me interesó especialmente el tema de las bebidas azucaradas gasificadas. En 2003, fui una de las muchas personas que trabajaron en llevar a la mesa de las juntas escolares de Los Ángeles la necesidad de prohibir las máquinas de refrescos en las escuelas. Logramos, luego de mucho debate y de datos, y de todo el trabajo necesario, que el distrito Escolar de Los Ángeles, el segundo más grande en todo el país, prohibiera la venta de estas bebidas en las escuelas. Fue un tema monumental.

¿Qué es lo que más te emociona sobre el futuro del tratamiento para la diabetes?

Me emocionan mucho los avances en tecnología. Me emociona el Circuito Cerrado. Me emociona el primer centro de implante, podría decir que me emocionan todos los avances en el frente de la tecnología. Del lado humano, me emociona mucho el impacto que han tenido las redes sociales. La capacidad y habilidad de la gente para reunirse, convertirse en la voz del paciente, la voz del cliente, ser realmente escuchados. Creo que eso es lo que ha ayudado a mover las métricas. Me emocionan los avances en las insulinas y la terapia para la diabetes Tipo 1. Además me emociona mucho personalmente la primera mujer en el congreso que vive con diabetes Tipo 1, que además es pediatra Kim Schrier, de las afueras de Washington. Ella fue niñera de mis hijos, fue una de mis pacientes y fue además una de mis alumnas. Creo que vamos a tener una gran voz con ella en el congreso.

Y creo, y espero que ocurra mientras yo siga en este mundo, porque no tengo planes de irme pronto, que se encuentre una cura. Creo que hay mucha oportunidad, mucha ciencia, mucha colaboración y mucha atención en encontrar la cura para la diabetes Tipo 1.

¿Te emociona unirte al Consejo Asesor Científico de Beyond Type 1?

Creo que lo que ustedes están haciendo es fenomenal – la participación de Nick Jonas y el alto perfil que han alcanzando es simplemente increíble. Creo que hace una gran diferencia al crear conciencia sobre lo que es tener diabetes tipo 1 – lo importante que es el compromiso que se necesita de todo el ecosistema y lo que somos capaces de hacer en el futuro.