Rótulo en restaurante dice que personas con diabetes deben inyectarse en el baño


 

ACTUALIZACIÓN: El propietario de Mike’s Pig Pen, Michael Cornell, publicó una disculpa horas después de esta publicación. En relación con el cartel que publicó en el que pedía que las personas con diabetes usaran el baño para inyectarse insulina, dijo: “Realmente lo siento si (el cartel) ha ofendido a alguien. No tenía idea y no sabía nada sobre la misma (diabetes)”. Aplaudimos a Michael por admitir su error, lo cual resalta aún más la necesidad de una mayor educación, algo por lo que Beyond Type 1 continuará luchando enérgicamente, pero cuidadosamente todos los días.


WATERTOWN, NY – El restaurante de Mike’s Pig Pen recientemente colocó un cartel en el que les pedía a las personas con diabetes, Tipo 1 y tipo 2, que se inyectaran insulina en el baño en lugar de hacerlo en el área pública para comer. La insulina es un medicamento que salva vidas que les permite a las personas con diabetes procesar la glucosa de los alimentos. A menudo se administra antes de las comidas y es de vital importancia para el tratamiento de la diabetes a fin de mantenerse con vida.

Después de la indignación por parte de la comunidad ante la orden discriminatoria del restaurante, el dueño del establecimiento, Mike Cornell, publicó esta declaración en Facebook:

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“Coloque un cartel porque una persona entró y se inyectó, y las personas que estaban sentadas cerca se indignaron al ver esto. El lugar es muy pequeño, realmente no contamos con un lugar privado para inyectarse. ¡¡¡Me gustan todas las clases sociales!!! Tengo buenos amigos que tienen diabetes. Todo esto se tomó mal. No coloque el cartel para desagradarle a la gente. Esta es la única manera en que ganó dinero”.

mike's pig penSe retiró el cartel desde entonces, pero los problemas evidentes derivados de la declaración hablan de un problema mayor de ignorancia en relación a las enfermedades crónicas. Las personas se “sintieron indignadas” [en referencia a la foto] porque eso significa que debido a que el tratamiento para la diabetes incomoda a algunos clientes, entonces a los discapacitados se les pidió que no se expusieron ante el ojo público y se administraran la medicina en secreto.

Sarah Lucas, directora ejecutiva y cofundadora de Beyond Type 1, dijo esto: “Las personas tienen derecho a mirar a otro lado si se sienten ‘incómodas’ cuando ven a alguien inyectarse, pero las personas con diabetes también tienen derecho a administrarse la medicina que salva vidas en público, sin vergüenza y sin ningún estigma”.

En lugar de reconocer que solicitar que los enfermos crónicos se inyecten en el baño está mal, la administración del restaurante reiteró su mentalidad discriminatoria, al citar el tamaño del establecimiento como el motivo para publicar esto. “El lugar es muy pequeño. No contamos con un lugar privado para inyectarse”.

Sin importar de qué tipo de diabetes se trate, el tratamiento de la enfermedad requiere atención constante para prevenir la morbilidad y muerte. “Prohibirle a alguien que aplique un tratamiento médico que salva vidas porque no quieres verlo, es algo inhumano”, dijo Sara Jensen, cuyo hijo tiene diabetes Tipo 1. “También perpetúa la vergüenza para aquellos que tienen la enfermedad”.

Jensen explicó, “si a mi hijo Henry se le baja el nivel de azúcar en sangre cuando está sentado en la mesa, listo para comer, y tiene que controlar su azúcar en sangre, él tiene que inyectarse. Cuando tu azúcar en sangre baja, puedes perder entre 50 % y 80 % de tu función cerebral. Dudo mucho que un restaurante quiera que mi hijo de 8 años camine por un restaurante y se dirija al baño para hacerlo. Él podría desmayarse y romperse la cabeza mientras se dirige allí. ¿Le dirías a un asmático que salga de la sala para tratar un ataque de asma o a alguien que entra en shock anafiláctico que salga de la sala para usar su EpiPen?”

Jensen habló con las noticias locales sobre la importancia de educar al público acerca de la materia. “El equipo que necesitan las personas con diabetes para tratarse con insulina es portátil, conveniente y seguro. No plantea ningún peligro o riesgo para la salud de nadie. Los niños lo hacen en las escuelas, los adultos lo hacen en los aviones, no hay razón para que no lo pueden hacer en un negocio de hamburguesas”.

Con el fin de evitar que se publiquen carteles como este o cualquier otra forma de discriminación contra las personas con diabetes, Beyond Type 1 (cofundada por el cantante Nick Jonas, la capitalista de riesgo Juliet de Baubigny y el chef Sam Talbot) continúa ampliando su programa educativo. “Trabajamos duro para crear conciencia y amplificar la voz de la comunidad unida de la diabetes en relación a que este tipo de discriminación es inaceptable”, dijo la directora ejecutiva, Sarah Lucas. “Creemos que a través de la educación, podemos aliviar el miedo y la ignorancia”.

Mientras que Mike’s Pig Pen afirma que “todo el asunto se tomó mal”, parece que la actitud detrás de la declaración es lo que está realmente mal. Los derechos de los enfermos crónicos es lo que está en juego cuando se publican carteles como este. Quitar un cartel es fácil, mientras que disipar la ignorancia en torno a una enfermedad es mucho más difícil.

Resulta que la perspectiva de Mike tampoco es única. En un artículo titulado “No Cause Too Trivial” (ninguna causa es demasiado trivial) escrito por el director editorial, Perry White, de Watertown Daily Times, señala: “Mike estaba tratando de velar por los intereses de la totalidad de sus clientes al pedirle a las personas que se inyectan que lo hagan fuera de la vista pública”. Para empezar, referirse a las personas con diabetes como “personas que se inyectan” es motivo de alarma. Eso implica que aquellos con una enfermedad crónica se definen por sus tratamientos. ¿Qué sigue? ¿Acaso a los pacientes con cáncer se les llama “los que reciben radiación”?

Una declaración como esta también destaca la división entre las personas con diabetes y los que no padecen la enfermedad. Cuando se abordan las necesidades de la “totalidad de sus clientes”, de hecho solamente se está considerando a una parte (las personas que no tienen diabetes), al solicitar que el tratamiento se lleve a cabo “fuera de la vista de los demás“. Ver a una persona que se aplica tratamiento para la diabetes no tiene consecuencias fatales para los espectadores (personas que no tienen diabetes), mientras que las regulaciones que impiden que las personas con diabetes reciban tratamiento si las pueden tener. Además de ser médicamente necesario, administrar insulina no debe conllevar un estigma adicional de que es “socialmente inaceptable”. Esto aísla aún más a aquellos con la enfermedad crónica. Si se tomara en cuenta la totalidad de los clientes, entonces una solicitud como esta sin duda no cumpliría con ese objetivo.


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ESCRITO POR MICHELLE BOISE, PUBLICADO 06/09/16, UPDATED 06/19/18

Michelle cree que una sola historia tiene la capacidad de reformar el mundo. Ella tiene una licenciatura en Literatura inglesa y española y una maestría en Escritura de la Universidad de San Francisco. Como escritora, editora y gurú de contenido, trabajó en revistas literarias y plataformas de comercio electrónico. Antes de unirse al equipo de Beyond Type 1, ella desarrolló artículos para hacer conciencia sobre la salud de Fitbit. Cuando no está escribiendo, la puedes encontrar bailando tap con su pequeño perro blanco o pintar con acrílicos (se secan más rápido).