Salud dental para personas con diabetes Tipo 1: cuidando tus dientes y encías

Todos quieren una sonrisa ganadora pero a nadie le gusta el sonido del torno del dentista.  Si tienes diabetes Tipo 1, los estudios muestran que puedes estar más predispuesto a ciertos tipos de enfermedades en los dientes y encías. La diabetes por lo general no es causa de estos problemas, pero la diabetes causa estos problemas con mayor facilidad y a menudo los hace peor. La buena noticia es que hay simples pasos que puedes seguir para el cuidado dental si tienes diabetes Tipo 1 y si practicas estas recomendaciones hasta que se conviertan en una rutina, no tendrás que preocuparte que tu sonrisa pronto se te desvanezca.

Preocupaciones sobre salud dental con diabetes Tipo 1:

  1. Boca seca

La saliva ayuda a mover la comida en tu boca y a tu cuerpo pero también actúa como un tipo de limpiador lavando los gérmenes y regulando los ácidos. Al ser una persona con diabetes tipo 1 te habrás dado cuenta que tu boca tiende a estar más seca, tal vez tus labios se rajan seguido y a veces tragar la comida es molesto. Esto es porque tu cuerpo, en términos generales, produce menos saliva. Además de la molestia general, la falta adecuada de saliva por lo general conlleva a problemas más serios más abajo.

Para prevenir la resequedad en la boca debes debes tomar agua durante el día o masticar goma (chicle) sin azúcar para estimular la saliva. También puedes aplicar un humectante en tus labios.

  1. Gingivitis

Cuando los gérmenes y ácidos se acumulan en tu boca, una leve enfermedad llamada gingivitis se puede desarrollar. Los síntomas incluyen irritación, enrojecimiento e hinchazón de las encías.  ¡La gingivitis puede causar que las encías pierdan su tejido y una vez sucede esto, el proceso es irreversible! No temas, puedes prevenir la gingivitis con medidas preventivas.

La mejor manera de luchar contra la gingivitis es asegurarte de mantener un nivel apropiado de glucosa en la sangre. Las investigaciones han encontrado que las personas con diabetes Tipo 1 con un control deficiente en los niveles glucémicos tienen el porcentaje más alto de gingivitis. Cepillarse de forma regular y apropiada (por lo menos dos veces al día) también es importante.  Utiliza un cepillo de cerdas suaves y aplica ligeros movimientos circulares a la superficie de los dientes. El ángulo del cepillo debe ser hacia las encías pero no presiones duro. Como opción adicional, existen enjuagues bucales disponibles para prevenir la gingivitis para controlar la proliferación de bacterias.

  1. Infecciones

La infección por levaduras (candidiadis oral o muguet)  es una enfermedad que produce una lesión  con aspecto cremoso blanco como el requesón que aparece en tu lengua, mejillas y la parte superior de la boca. El alto nivel de glucosa en tu saliva crea un paraíso para el crecimiento de hongos. Si las infecciones por levadura no se tratan, también pueden propagarse a tu esófago y a otras partes de tu cuerpo.

Otro tipo de infección es la periodontitis. Es una enfermedad severa en las encías y la puedes considerar como una gingivitis más agresiva y maligna. La periodontitis no sólo causa pérdida en el tejido gingival sino que también puede destruir los huesos subyacentes que sirven de soporte a tus dientes. ¡Un estudio encontró que la periodontitis ocurre cinco veces más en personas con diabetes tipo 1 que en un grupo de control!

Una vez más, tus mejores aliados para los dos tipos de infecciones son controles adecuados en el nivel de la glucosa en tu sangre y una buena higiene dental. Lamentablemente, las investigaciones demuestran que una vez una persona con diabetes Tipo 1 tiene una infección, es peor y la infección tarda más en sanar.  Esto es porque, por lo general, las infecciones provocan que el nivel de azúcar en tu sangre se eleve y esto fomenta el crecimiento de bacteria y hongos. Las infecciones son un ciclo vicioso y es una mala relación en la que nunca te quieres involucrar.

  1. Caries

Hay cierto debate en relación a la diabetes tipo 1 y las caries. Algunos estudios muestran que los niños con diabetes tipo 1 tienen las misma cantidad de caries que los niños que no tienen diabetes Tipo 1. Sin embargo, lo que es cierto es que las bacterias dañinas tienden a crecer más rápido en personas con diabetes Tipo 1. Estas bacterias combinadas con el azúcar en tu boca forman una suave película pegajosa que se llama placa. Con el tiempo los depósitos se vuelven sarro que se cementa en tus dientes y es difícil que lo puedas quitar con sólo cepillarte los dientes.

Usar hilo dental una vez al día puede prevenir la acumulación de placa. Sólo cepillarse no elimina las partículas de comida que están atrapados entre los rincones y recovecos de tus dientes. Al principio te puede parecer fastidioso, pero sigue utilizando hilo dental como parte de tus hábitos diarios y pronto te acostumbrarás.

Visitando al dentista

Cuando vas al dentista, inmediatamente debes hacerle saber que tienes diabetes tipo 1.  Un chequeo periódico y limpieza de dientes cada seis meses es una práctica normal. A veces tu dentista querrá verte más seguido.  Además,  hay algunas cosas que necesitas planificar y tener en mente.

Qué hacer:

  • Consume tu comida normal y saludable antes de tu cita.
  • Toma tus medicinas a tiempo.
  • Lleva tu medidor de glucosa a la clínica del dentista.

Qué no hacer:

  • No debes someterte a una cirugía extensa o tratamiento de una infección seria si el nivel de tu glucosa en la sangre está bajo o inestable.
  • No asumas que tu dentista sabe sobre cualquier cambio en tu salud o medicamentos si no le dices.

En cualquier caso tu dentista te puede ayudar a determinar si es seguro llevar a cabo un procedimiento o no, y si vas a necesitar antibiótico para prevenir una infección. Recuerda que el cuidado dental óptimo si tienes diabetes tipo 1 vienen de medidas preventivas que comienzan con una rutina diaria de limpieza.  Cepíllate y usa hilo dental frecuentemente y visita a tu dentista por lo menos dos veces al año para mantener esas perlas blancas en perfecta forma.