Sí, Aún Necesitas Lavarte las Manos. Esta es la Razón.

6/1/20
ESCRITO POR: Makaila Heifner

 

El COVID-19 nos ha recordado a todos la importancia de lavarnos las manos y tener una higiene adecuada para prevenir enfermedades. Sin embargo, con todas las reglas y recomendaciones cambiantes, es difícil entender qué instrucciones debes seguir para protegerte a ti mismo y a los demás. 

Cuando mis compañeros de cuarto y yo vamos a la tienda de comestibles, nunca recordamos si es necesario que llevemos mascarillas (sí es necesario) o si es permitido que más de uno de nosotros entre a la tienda en ese momento (sí es permitido, la tienda solo tiene que prestar atención a la capacidad total). ¿Pero lo que todos debemos recordar? Lavarnos las manos de manera regular y minuciosa.

Muchas personas han estado reemplazando el lavado frecuente de manos con guantes desechables. Sin embargo, sin una atención extrema al uso adecuado de los guantes (que requiere cambiar los guantes constantemente a medida que interactuamos con diferentes superficies), los guantes esparcen el contagio tanto como las manos sucias. 

Cuándo y cómo usar guantes

La recomendación de la CDC es que solo necesitas usar guantes cuando estés cuidando a una persona enferma. En la mayoría de las situaciones (como ir a la tienda de comestibles), usar desinfectante para manos frecuentemente y lavarse las manos antes y después de ir a nuevas ubicaciones es más efectivo, particularmente cuando se combina con otras medidas preventivas como mantenerse a seis pies de distancia y usar mascarilla en público. 

Si te encuentras en una situación en la que es preferible que uses guantes (por ejemplo, si vas a cuidar a una persona enferma), asegúrate de seguir las recomendaciones de la CDC para usar y desechar los guantes de manera adecuada. Recuerda, cuando los profesionales de la salud usan guantes, usan un nuevo par cada vez que interactúan con un nuevo paciente o entran a una nueva sala de examen. 

Las recomendaciones de la CDC para desechar los guantes adecuadamente son: 

  1. Agarra la parte externa de un guante en la muñeca. No toques tu piel desnuda. 
  2. Despega el guante de tu piel, tirando de él de adentro hacia afuera. 
  3. Sostén el guante que te acabas de quitar en la mano en la que tienes puesto el otro guante.
  4. Despega el segundo guante colocando tus dedos dentro del guante en la parte superior de tu muñeca.
  5. Voltea el segundo guante para que quede al revés mientras lo mueves hacia la dirección opuesta a tu cuerpo, dejando el primer guante dentro del segundo.
  6. Desecha los guantes de forma segura. No los reutilices.
  7. Lávate las manos inmediatamente después de quitarte los guantes.

Los guantes no significan que puedas dejar de lavarte las manos

Además de usar guantes, sigue siendo importante lavarte las manos después de quitártelos, ya que es probable que los gérmenes de los guantes hayan tocado tus manos o muñecas mientras te los quitabas. He visto a innumerables personas sacar un par de guantes viejos de su bolsillo y ponérselos antes de ingresar a una tienda de comestibles, pero ¿se imaginan cuántos gérmenes hay en sus bolsillos o cuántas cosas han manipulado antes de ingresar a la tienda?

Para más información sobre lo que puedes hacer para protegerte y proteger a los demás, visita coronavirusdiabetes.org y comparte los #BigLittleChanges (#PequeñosGrandesCambios) que estés haciendo.

 

 

 

Makaila Heifner

Makaila fue diagnosticada con diabetes Tipo 1 con solo 16 meses de edad. Ella creció y luego trabajó en varios campamentos de diabetes, incluidos Camp Leo, Gales Creek y el campamento de la Fundación Juvenil de la Diabetes (DYF, por sus siglas en inglés). Ahora, ella es una estudiante en la Universidad de California en Berkeley que trabaja para recibir una licenciatura en Estudios Globales y Políticas Públicas. Makaila es fan de la sopa, la radio pública y la música en vivo.