UN DÍA EN LA VIDA DE UNA PERSONA CON DIABETES TIPO 1


 

Día 4161 viviendo con diabetes

Al levantarme de la cama mi cabeza da vueltas. Son las 7 de la mañana, estoy temblando, sudo y estoy asustada. Es en ese momento recuerdo que me salté la cena de anoche. Se que mi nivel de glucosa está peligrosamente bajo también se que en casa solo está mi hermana de 13 años. Desde el rabillo del ojo puedo ver una barra de granola saliendo de mi bolso, trato de salir de la cama y alcanzarla para así elevar mi nivel de glucosa.  Eso es lo último que recuerdo. Mi nombre es Shelby, tengo 21 años y soy una chica normal excepto por el hecho de que vivo con diabetes tipo 1 desde los 9 años.

Una mañana en enero del 2014 mi nivel de glucosa bajó tanto que tuve convulsiones y quedé inconsciente luego de golpear la parte trasera de mi cabeza con el marco de mi cama.

Fue la primera vez que llamaron a una ambulancia. Además de este incidente, he tenido varios episodios hipoglucémicos, así como convulsiones en un campamento al visitar una granja de cocodrilos. He destrozado vasos con agua en mis manos al intentar nivelar mi nivel de glucosa y me he llenado las manos con mantequilla al tratar de hacerme un emparedado. En caso de que no lo hayas notado, soy extremadamente independiente y necia. No me gusta pedir ayuda, sin embargo, por mi diabetes he aprendido cuándo debo pedirla.

La diabetes es debilitadora, devastadora y agotadora.

shelby-1-494x660Podemos tener días buenos y días malos  como el resto de la gente, simplemente tenemos que estar preparados. Incluso en nuestros días malos aún tenemos diabetes, debemos parar y examinar nuestros niveles de glucosa  así como nuestra insulina. Tenemos nuestras altas (dato curioso: aún no comprendemos lo extraño que debe sonar para las demás personas cuando en público decimos “creo que estoy elevada”) y también tenemos nuestras bajas (literalmente). Nuestros niveles de glucosa pueden ir de 25.4 y luego desplomarse hasta 2.1. Lidiamos con sed insaciable, dolores de cabeza y crisis emocionales cuando tenemos el nivel de glucosa elevado, luego lidiamos con un hambre feroz cuando nuestro nivel es bajo. La diabetes definitivamente no es fácil de manejar, de hecho, en ocasiones sientes que no puedes manejarla en lo absoluto.

Lo que tal vez no comprendes es esto: La diabetes no se trata solo de realizar un análisis de nivel de glucosa acompañado con una inyección de insulina o presionar algunos botones en una bomba de insulina. La diabetes es semejante a ir  en una carrera con un cinturón de pesas. El trayecto es el mismo para todos los demas, con colinas y valles, pero cada paso, cada momento, cada vez me esfuerzo al máximo. Debo trabajar más duro que los demás, es un peso constante en nuestros hombros y en el caso de la mayoría de quienes viven con diabetes éste peso nunca desaparece, en ocasiones es difícil de manejarlo y vivir con él.

Normalmente,  la diabetes de tipo 1 es diagnosticada en niños y en adultos jóvenes aunque no se restringe solo a estos. Al ser niños podíamos depender de nuestros padres para contar la cantidad de carbohidratos y para recordarnos que necesitábamos cambiar nuestros equipos de infusión y las baterías. Pero al ser adultos ya no podemos hacer eso. Muy a menudo vivimos lejos de nuestras familias. Sabemos cómo cuidarnos a nosotros mismos, pero a veces es difícil. Si te contara las veces que estando en el trabajo me he quedado sin insulina, dando como resultado altos niveles de glucosa horas después.

Cualquier persona puede tener diabetes tipo 1. No, no es por tu estilo de vida y no, no es contagioso.

Un día tu páncreas simplemente deja de producir insulina. Puede suceder a cualquier edad, afecta a ambos sexos y cualquier raza, la diabetes no discrimina. En Australia la diabetes tipo 1 equivale el 10% entre los casos diagnosticados con diabetes. Este número sigue aumentando.

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He tenido diabetes tipo 1 durante 11 años, 5 meses y 10 días. He tenido más de 30,000 pruebas de glucosa y 18,000 inyecciones/sitios de inserción. Tan solo tengo 21 años. En 1974 los investigadores afirmaron que la cura estaba a unos 5 años de ser descubierta, estamos ahora en 2015. No quiero vivir otros 11 años, 5 meses y 10 días con diabetes. La diabetes es difícil, sin embargo, somos más que una afección, un desorden o una enfermedad. Somos niños y gente joven con amor en nuestros corazones y belleza en nuestras almas. Tenemos el poder y nuestra salud está en nuestras manos. No dejaremos que nuestro diagnóstico nos controle, somos más que eso.

ESCRITO POR Shelby Farrell, PUBLICADO 07/29/16, UPDATED 08/22/17

Shelby vive en Brisbane, Australia. Tiene 21 años y fue diagnosticada con diabetes tipo 1 el 28/05/2004. Cuando regrese a la universidad planea estudiar trabajo social. Es una orgullosa mamá de 3 mascotas peludas: Ollie, Pumpkin y Skittles. Visita su página en Pinterest aquí: https://www.pinterest.com/ThisIsShelba/.