Entrevista con Saloni Sharma, participante de Diabetes Scholars


 

¿Cuál es tu historia de diagnóstico?

Me diagnosticaron cuando tenía 11 años, en realidad fue justo antes de cumplir 12 años. Me diagnosticaron en verano, entre sexto y séptimo grado. Realmente pasé por un período de pérdida drástica de peso y, en realidad, no sabía qué estaba pasando. Fue en esa época de la escuela secundaria donde inicialmente a mí me parecía bien la pérdida de peso, pero mi madre me decía: “Estás perdiendo demasiado peso”. Estaba perdiendo tanto peso que realmente necesitábamos ver a un médico y descubrir qué era lo que andaba mal. Cuando fui al médico, me hicieron un análisis de sangre y descubrieron que mis niveles de glucosa en la sangre eran altos, y me enviaron al Children’s Hospital, me diagnosticaron diabetes Tipo 1, me indicaron que tenía que inyectarme insulina y la he estado utilizando desde entonces.

¿Podrías contarnos un poco acerca de cómo manejas personalmente tu diabetes?

Por supuesto. Tengo una bomba de insulina. Utilizo el sistema Omnipod, así como en un medidor continuo de glucosa (MCG), y manejo casi todo por mi cuenta. Desde el momento en que me diagnosticaron, siempre he querido encargarme de todo. Por supuesto que mis padres y toda mi familia me han apoyado mucho, pero era algo de lo que quería ser responsable. Los médicos en el hospital me enseñaron a calcular cuántos carbohidratos comería, a inyectarme y me ocupo de todo. Por supuesto que la tecnología ha mejorado mucho en los últimos nueve años. Ha sido mucho más fácil ocuparme de todo. El monitor continuo de glucosa (MCG) solo hace que la vida sea mucho más fácil, y la bomba ayuda a que no tenga que sacar una jeringa nueva cada vez que quiera administrarme insulina. Tengo un buen control sobre todo, por lo que la combinación de las dos cosas realmente me ha ayudado a controlar mi diabetes.

¿Qué MCG estás usando?

Utilizo el Dexcom G6.

¿Cómo fue la transición a la vida universitaria viviendo con diabetes?

La transición fue en realidad mucho más fácil de lo que pensé, y eso fue realmente posible gracias a las acomodaciones que hicieron en mi universidad. Tengo un plan 504 con mi universidad. Voy a los Servicios de Pruebas y Discapacidad cada semestre, me dan una carta para cada uno de mis profesores. Llevo la carrera de biología, tengo muchos laboratorios de ciencias y mis acomodaciones me permiten tener un sistema en el que, si veo que mi nivel de azúcar en la sangre está bajando, puedo salir, tomar un jugo y luego volver a entrar, y no afecta mis calificaciones o mi rendimiento en la clase en absoluto. La transición ha sido realmente fluida, es muy similar a cómo eran mis acomodaciones en el bachillerato, pero solo que aplicado al nivel universitario. Fuera de clase, es casi lo mismo. Debido a mi Dexcom, mis padres también pueden ver mis lecturas de glucosa en la sangre. En el raro caso de que mi nivel de azúcar en la sangre sea muy bajo o muy alto durante la noche o algo así, mis padres pueden llamar a mis compañeros de habitación, y mis compañeros también saben cómo cuidar de todo. Entonces, tenemos un sistema implementado y la transición fue muy sencilla.

¿Puedes decirnos qué te inspiró a continuar con tu título de biomedicina y premedicina?

Siempre quise dedicarme a la medicina, pero seguro que tener diabetes definitivamente jugó un papel importante: simplemente estar en el hospital, ir al endocrinólogo, tener la perspectiva del paciente, creo que eso me animó a seguir una carrera en la salud. Con muca frecuencia solo pensamos en las cosas desde la perspectiva del médico, y al tener diabetes y después de haber pasado por esta experiencia, me hizo pensar más desde la perspectiva del paciente, lo que creo que es realmente importante para los médicos. Me han dado una perspectiva única, por lo que estoy muy agradecida. Ese es un factor muy importante para estar tan convencido de seguir con la medicina.

 

¿Hay algo fuera de tus estudios en los que estés involucrada?

Me apasiona mucho el voluntariado. Desde la secundaria y el bachillerato en adelante, incluso ahora, soy voluntaria. Tengo mi propia organización sin fines de lucro llamada “Proyecto Darasani” y enviamos niños a la escuela en Tanzania. Esa es una gran parte de mi vida. Eso es algo que aún sigo haciendo, incluso en la universidad, fuera de lo académico e incluso en el campus de Augusta, siempre hay cosas que hacer para ser voluntaria en la comunidad.

¿Cuáles son algunas de tus metas para los próximos años?

Estoy en un programa de medicina de siete años, el próximo año comenzaré la escuela de medicina. Creo que uno de mis objetivos es obtener mi título de médico y simplemente ser la mejor médico que pueda ser, y hacer una diferencia en la vida de los pacientes. Al tener diabetes, he conocido a muchos médicos que realmente tuvieron un impacto positivo en mi vida. He visto el valor de tener un buen profesional de la salud. Quiero hacer ese tipo de diferencia positiva, ese es definitivamente uno de mis objetivos. Personalmente, en los próximos meses quiero correr otro medio maratón. Ha pasado un tiempo desde que tuve la oportunidad de hacer eso.

¿Sabes qué tipo de medicina quieres practicar?

He estado interesada en la ortopedia, pero trato de mantener la mente abierta al adentrarme porque muchas personas cambian de opinión a medida que empiezan con sus rotaciones, en el tercer y cuarto año.

¿Qué consejo le darías a alguien que esté interesado en hacer su solicitud al Programa Diabetes Scholars?¿Y a cualquiera que esté haciendo la transición del bachillerato a la universidad que viva con diabetes Tipo 1?

Para cualquier persona que solicite la beca, asegúrate de mostrar cada faceta de ti mismo. Da una impresión holística de ti mismo. La diabetes es solo una parte de ti, no te define. Se supone que esto demuestra quién eres en todos los sentidos, y la diabetes es solo una parte.

Yo soy guía turística aquí en mi universidad y conocí a alguien que entró y en realidad tenía diabetes Tipo 1. Estaba conversando con ellos sobre cómo es la transición a la universidad: estar lejos de tus padres por primera vez, y todo eso. Solo tienes que ser proactivo y aprovechar las acomodaciones que ofrece la universidad.

Recuerdo que cuando llegué por primera vez a la universidad, una de las grandes discusiones que tuve con mis padres fue que mi universidad ofrecía acomodaciones, pero que no sabía si quería aprovecharlas. Por alguna razón existe este estigma, tenemos acomodaciones, pero ¿debemos usarlas? Personalmente creo que, si tu establecimiento académico te está dando la opción de tener acomodaciones, deberías tomarlas. Estoy muy contenta de haber hecho uso de las acomodaciones, porque francamente hace que la vida sea más fácil, en el sentido de que una vez, en tres años, una vez, mi nivel de azúcar en la sangre bajó durante una prueba, y mi profesora estuvo totalmente de acuerdo con el hecho de que hubiera levantado mi mano, y pensé: “Mi nivel de azúcar en la sangre está bajo, necesito cinco minutos, necesito tomar un jugo y esperar a que suba un poco. Una vez que suba, seguiré adelante”. La profesora estuvo completamente de acuerdo con eso, pero si no hubiera tenido acomodaciones, tal vez no hubiera sido así.

Eso es lo más importante que diría, porque eso lo hace mucho más fácil. Sobre todo porque la mayoría de los estudiantes en el bachillerato tienen acomodaciones. Simplemente hace que la transición sea mucho más suave.

La parte de estar lejos de tus padres, lidiar con eso, es solo una parte de la transición a la universidad desde el bachillerato, para todos los estudiantes. Todo el mundo está pasando por eso. Eso no es realmente solamente específico para personas con diabetes, le pasa a todo estudiante del primer año de la universidad. Eso se aplica a cada uno de esos estudiantes. Entonces, todos están pasando por eso.

La parte en la que podrías tener niveles bajos y niveles altos, tus padres no la saben, debes comunicárselo a tus padres porque ellos también estarán muy estresados. Sé que mis padres se estaban volviendo locos cuando vine por primera vez, y pudieron ver que mi nivel de azúcar en la sangre estaba bajo por medio del Dexcom. Con el tiempo, también se acostumbraron, yo me acostumbré. Solo toma tiempo acostumbrarse a todo el cambio, pero definitivamente lo más importante es aprovechar las acomodaciones y hablar con tus padres sobre los cambios, como estar lejos de ellos y asegurarte de estar al tanto de tus números.

ESCRITO POR Jordan Dakin , PUBLICADO 02/19/19, UPDATED 04/24/19

Jordan fse graduó recientemente de la Universidad de California en Los Ángeles tras estudiar una licenciatura en Estudios Ingleses y Franceses. A Ella le apasionan las historias, viajar y la gente. Espera utilizar su experiencia en tecnología y como escritora para abogar por la comunidad de diabetes Tipo 1. En su tiempo libre disfruta mucho escalar, cantar karaoke y cocinar para sus amigos. Puedes encontrarla en instagram en