Encantadora del azúcar

2/5/19
ESCRITO POR: Roxana Dávila

 

El 19 de febrero de 2018 fui diagnosticada con diabetes Tipo 1 tras una cetoacidosis diabética.  

Hoy, a un año de ello quiero recordar y compartir lo que he aprendido, los logros y desafíos, sueños y visión de futuro.

Uno y el más evidente de los retos -cuento viejo para aquellos que viven con diabetes desde chicos pero nóvel para mi- lo es lo que he llamado los números y su genio.  

Los números y su genio

A cada nivel de glucemia en sangre le acompaña su genio o personalidad. Ciertamente hay gradaciones dentro de lo aquí descrito, así que incluyo algunos de los genios cuyas apariciones han sido más consistentes.

Los 27 mg/dl fueron acompañados por un letargo angustioso, de los 40 – 60 mg/dl hay posibilidad de desesperos, sudaciones, furias y ansiedad descontrolada por comerlo casi todo, el suero de la verdad acompaña a mis 70’s mg/dl -siento una obligación moral por decirlo todo, incluso aquello que he ocultado, la calma de los 80’s mg/dl, la concentración de los 90’s mg/dl, la energía entusiasta de los 100 – 130 mg/dl, la intensidad un tanto alocada de los 140 – 160 mg/dl, de los 160-180 mg/dl un frenesí -me creo por unos segundos “master of de universe” hasta que paso mi lector por el brazo y me doy cuenta que es mi azúcar y el posible malhumor y tensiones salpicados con pizcas o gran amargura de los 200’s mg/dl (algo que se comparte de forma parecida con los niveles bajos de glucemia en sangre).

 

Aun en ocasiones pero sobre todo durante mis primeros días viviendo con diabetes Tipo 1, todos estos genios pudieron presentarse en un mismo día, así que me he mantenido entretenida apasiguando mis números y la personalidad que les acompaña. Ello me ha ido convirtiendo en una persona más determinada, segura y sagaz.

Y de todo lo anterior… ¿con qué me quedo?  Con el anhelo de convertirme en una encantadora del azúcar y compartir esta práctica. Una especie de “sugar whisper” que logre mantener la glucemia en sangre dentro del rango deseado.

Además me quedo con saber que soy más que números, que aunque tienen su genio no conforman mi identidad. Que tampoco definen mi salud ni mi vida. SÍ, son un elemento importante a tomar en cuenta para tomar decisiones sobre mi cuidado, pero NO son el todo.

Durante este año también aprendí que el autocuidado NO es egoismo, ni vanidad, sino que provoca una sensacion de bienestar común. Me enseñó que al cuidarme de forma sincera y honesta cuido mejor todo lo que me rodea.

Controlar los niveles de glucosa en sangre, eso es cosa del pancreas. Si tu pancreas, como el mío, desistió de esa función, pues aspiremos a convertirnos en encantadores del azúcar que al tomar conciencia sobre hábitos, estilo de vida, alimentación, actividad física, ejercicios, pensamientos y emociones, y  combinar todo esto y más con paciencia, insulina y tecnología, logre hipnotizar el azúcar y mantenerla en el rango deseado.

 

Roxana Dávila

Roxana tiene 45 años y fue diagnosticada con diabetes Tipo 1 el 19 de febrero de 2018. Es maestra de yoga desde hace 3 años, y cuidadora, hace 40, de perros, gatos, peces, caballos, ovejas, aves, conejos y cerdos, en su casa. Vivir cerca de plantas, animales y naturaleza es normal para ella. Roxana ama la literatura y posee una maestría en teoría de la comunicación, así como estudios doctorales en historia, ambos en del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. Le encanta la mantequilla de coco.