Mi Experiencia con la Cirugía Ocular LASIK Como Persona con Diabetes


 

Como persona con diabetes, las visitas anuales a tu oculista son fundamentales para detectar las primeras etapas de las afecciones oculares relacionadas con la diabetes. Más información:


Tuve la suerte de calificar para la cirugía ocular LASIK en 2010 cuando tenía 25 años. No tenía seguro médico en ese momento, lo que significa que pagué aproximadamente $5,000 en total por el tratamiento de ambos ojos. (Asegúrate de leer: ¿Las personas con diabetes pueden someterse a una cirugía ocular LASIK? para conocer los conceptos básicos para calificar y qué esperar).

Para mí, la cirugía LASIK fue una iniciativa para hacer más sencillo mi régimen de atención médica diaria como persona con una enfermedad de alto mantenimiento como la diabetes tipo 1. Había estado usando lentes de contacto desde la escuela secundaria.

La Dra. Julie Larson de Vermont Eye Laser en South Burlington, Vermont, me hizo mi cirugía.

En el momento de mi cirugía, mi A1c estaba por encima de 6 y había estado entre 6.7 y 7.3 por ciento durante los años previos a la cirugía. No tenía señales de retinopatía u otros problemas oculares.

No estaba especialmente nerviosa por la cirugía: ¡confiaba en que la Dra. Larson haría su magia y sabía que estaba en buenas manos! Sin embargo, tomé con mucho gusto el Valium que receta a la mayoría de sus pacientes para ayudar a asegurarme de estar relajada durante la cirugía, porque estás completamente despierto mientras un dispositivo suave mantiene tu párpado abierto y mantiene tu cabeza quieta. Sin importar lo dispuesta y emocionada que estaba por recibir esta cirugía, ¡uno nunca puede saber cómo se sentirá durante el momento real de la cirugía!

LA CIRUGÍA EN SÍ FUE PAN COMIDO

Personalmente, fue pan comido. La cirugía en sí duró unos 10 minutos y mi amigo Steve observó todo el proceso en un monitor en la sala de observación. (¡Dijo que fue increíble presenciarlo!)

Inmediatamente después de la cirugía, tanto mi cabeza como mis ojos tenían un dolor manejable. Con un par de gafas de sol médicas no muy sexys proporcionadas por la clínica, recuerdo querer desesperadamente mantener los ojos cerrados mientras Steve me guiaba con cuidado hasta el auto.

Siguiendo las indicaciones de mi cirujana, inmediatamente tomé una siesta muy intensa de dos horas. Y tal como me advirtió, mis ojos tenían mucho dolor cuando desperté de esa primera siesta. No quería abrir los ojos ni estar despierta. Recuerdo tomar un poco de agua, medir mi nivel de glucosa (azúcar) en sangre y volver inmediatamente a la cama.

Sin embargo, después de esa segunda siesta, me desperté sin ningún dolor significativo. Me escocían un poco los ojos, pero teniendo en cuenta que me habían operado hace unas siete horas, la falta de dolor era bastante notable.

Después de esa segunda siesta, recuerdo claramente caminar hacia la ventana de mi apartamento y mirar los árboles. Me sorprendió la cantidad de detalles que podía ver en las hojas, el mismo día de mi cirugía. ¡Podía ver cada hoja individualmente!

  • Antes de la cirugía: Mi visión era 20/40 en un ojo y 20/60 en el otro.
  • Después de la cirugía: Mi visión era 20/10 en un ojo y 20/20 en el otro.

No recuerdo que mi nivel de glucosa (azúcar) en sangre se haya visto especialmente afectado por las semanas de administrarme las gotas para los ojos con esteroides. Sobre todo, solo recuerdo la maravillosa libertad de poder ver con mucha claridad sin lentes de contacto ni gafas.

12 AÑOS DESPUÉS…

Mi vista no ha cambiado desde mi cirugía hace casi 12 años. Y, afortunadamente, mi manejo de la glucosa (azúcar) en sangre ha mantenido mi A1c entre 5.7 y 6.3 por ciento durante los últimos ocho años gracias a más conocimientos, mejor insulina y mejor tecnología de monitoreo de la glucosa. ¡Mantenerme al día con mis objetivos de manejo de la glucosa (azúcar) en sangre ayuda a garantizar que mi cirugía continúe siendo efectiva!

El único “efecto secundario” que he experimentado desde la cirugía es común: mis ojos son un poco más sensibles a la luz solar. Afortunadamente, eso no es nada que un par de gafas de sol elegantes (y muy sexys) de $20 no pueda arreglar.

¡Hacerme una cirugía LASIK fue una de las mejores cosas que he hecho por mi salud! Si eres un candidato, ya sea que vivas con algún tipo de diabetes o no, te lo recomiendo encarecidamente.

 

ESCRITO POR Ginger Vieira, PUBLICADO 05/05/22, UPDATED 05/05/22

Ginger Vieira es la gerente principal de contenido en Beyond Type 1. Es una autora y escritora que vive con diabetes tipo 1, enfermedad celíaca, fibromialgia e hipotiroidismo. Es autora de una variedad de libros, incluyendo “When I Go Low” (Cuando tengo un nivel bajo) (para niños), “Pregnancy with type 1 Diabetes” (El embarazo con diabetes tipo 1) y “Dealing with Diabetes Burnout” (Lidiando con el síndrome de burnout por la diabetes). Antes de unirse a Beyond Type 1, Ginger pasó 15 años redactando para Diabetes Mine, Healthline, T1D Exchange, Diabetes Strong y más. En su tiempo libre le gusta saltar la cuerda, andar en monopatín con sus hijas o caminar con su chico guapo y su perro.