Frutas y Vegetales Frescos vs. Congelados

 

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en Diabetes Food Hub, y fue creado y traducido como parte de ADA x BT1 Collab. 


Te dicen que debes comer frutas y vegetales frescos para mantener o mejorar tus hábitos alimenticios, manejar la diabetes y mejorar la salud en general. Después de todo, contienen muchos nutrientes que ayudan a mantener los niveles de glucosa (azúcar) en sangre, reducir los riesgos de enfermedades cardiovasculares y mejorar la presión arterial.

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Pero si eres alguien que:

  • no está acostumbrado a comer frutas y vegetales frescos con regularidad;
  • por lo general, deja que las frutas y vegetales frescos se desperdicien;
  • siente que son inaccesibles o fuera de temporada;

entonces puedes optar por las versiones congeladas. Aun así, muchos se preguntan si las frutas y vegetales congelados son tan nutritivos como los frescos y las investigaciones sugieren que las personas tienen asociaciones negativas entre los vegetales congelados y los frescos. Resolvamos ese debate aquí: ¿las frutas y vegetales congelados son tan nutritivos como los frescos?

¿Por qué debes elegir las frutas y vegetales congelados en lugar de los frescos?

Conservan sus nutrientes en la madurez máxima 

Hay varias razones por las que podría ser mejor elegir frutas y vegetales congelados en lugar de frescos. Primero, es importante comprender qué tan nutritivos son. Es totalmente normal preguntarte si vas a comer algo que está “procesado” pero que se comercializa como saludable, especialmente cuando vives con diabetes. Analicemos la manera en que las frutas y vegetales pasan por el proceso de congelación. Antes de congelarlos, las frutas y vegetales se cosechan en su punto máximo de madurez, lo que significa que están más frescos y son más nutritivos. Durante el proceso de congelación, la pérdida de nutrientes se retrasa y se retiene el valor nutricional. Con las frutas y vegetales frescos, su valor nutricional puede disminuir con el tiempo después de la cosecha.

Evita desperdiciar alimentos y ahorra dinero

Es probable que recuerdes una época en la que comprabas con entusiasmo frutas y vegetales frescos con la plena intención de comerlas lo antes posible, solo para dejar que se echen a perder días después. A veces, las frutas y vegetales frescos son caros, especialmente cuando se compran fuera de temporada.

Hay un par de formas de solucionar este problema. La primera es limitar la cantidad de frutas y vegetales que compras a lo que realmente vas a comer, no simplemente a la cantidad que piensas comer. Esto podría significar comprar menos de lo que crees que debes, pero no importa porque evitarás desperdiciar alimentos y ahorrarás dinero.

Aun así, si decides comprar frutas y vegetales frescos, ten en cuenta estos consejos para congelarlos:

  • Elige el tipo de empaque adecuado para congelar.
  • Etiqueta las bolsas para congelador con la fecha de empaque.
  • Congela los alimentos tan pronto como estén empaquetados y sellados.
  • Si es necesario, blanquea algunos vegetales para evitar la pérdida de color, textura y nutrientes. Blanquear es un proceso de cocción en el que sumerges las frutas o vegetales en agua hirviendo y las sacas después de un breve período de tiempo. Si usas este método, asegúrate de que todos los alimentos se enfríen antes de congelarlos.

La otra forma sostenible es comprar versiones congeladas porque duran más y tienden a ser menos costosas.

Cuándo debes elegir frutas y vegetales frescos en lugar de congelados

Si bien consumir frutas y vegetales congelados es una excelente manera de satisfacer tus necesidades diarias de vitaminas y minerales, es posible que puedas comprar las versiones frescas si están disponibles en temporada, cuando son más sabrosas, abundantes y menos costosas en comparación con cuando están fuera de temporada. También es posible que puedas comprar las frutas y vegetales frescos en lugar de los congelados dependiendo de cómo pienses cocinarlos y comerlos porque la textura difiere entre ellos. Por ejemplo, las espinacas congeladas pueden ser excelentes para salsas, batidos y sopas, pero no para hacer una ensalada. Si tienes ganas de un tazón de fresas, entonces es mejor comprar una canasta de fresas frescas en lugar de congeladas que se pondrían blandas después de descongelarlas debido al contenido adicional de agua.

La próxima vez que estés en la tienda de comestibles y te sientas presionado para comprar frutas y vegetales frescos, recuerda que los congelados también son una excelente opción. Aún puedes alcanzar tus objetivos nutricionales sin preocuparte por desperdiciar alimentos y mientras ahorras uno o dos dólares.

Sé creativo en la cocina

Ya sea que utilices frutas y vegetales frescos o congelados, hay formas de aprovechar al máximo tu inversión en la cocina. Diabetes Food Hub® es tu fuente de recetas y consejos de cocina, y puede ayudarte a crear tu lista de compras y tu plan de comidas. Visita Diabetes Food Hub y busca diferentes recetas que se ajusten a tus objetivos de salud. ¿Quieres algunas ideas? Échales un vistazo a algunas de las siguientes que puedes preparar con ingredientes congelados o frescos:

Pollo salteado con arvejas y pimientos

Pollo, ejotes y papas horneados en bandeja

Ensalada saludable de verano

Minicrujientes de durazno 


Este contenido sobre Nutrición es posible a través de ADA x BT1 Collab.