GRADUACIÓN CON DIABETES TIPO 1

5/9/17
ESCRITO POR: MAKAILA HEIFNER

El último año (o cuarto año) se acerca a su final y, mientras te esfuerzas por enfrentar los exámenes finales y, tal vez, las decisiones de universidad o de empleo (o, generalmente, el caos que es la vida), parece que la única cosa en la que puedes pensar es tu birrete y toga. Finalmente poder caminar a lo largo del escenario y recibir el diploma por el que te has esforzado tanto.

Conforme me preparo para el gran día, he pasado horas incontables buscando el vestido perfecto, los zapatos, he buscado en Pinterest ideas para “cabello y maquillaje de graduación”.

Y, como siempre, debes pensar en la diabetes. Justo cuando piensas que casi podrías olvidarte de eso, ahí aparece, tirando de tu manga.

En nuestra escuela, pasamos un día completo preparándonos para la graduación. Se dedican casi ocho horas simplemente a repasar la ceremonia de esa noche, así que debía tener mis provisiones, refrigerios y glucosa a la mano en todo momento. Debido a esto, tuve que cargar por todos lados una bolsa durante la primera mitad de la mañana hasta que fui capaz de determinar cuál era mi asiento en la sección de estudiantes; desde entonces, dejé mis provisiones ahí y podía regresar conforme me parecía necesario.

Comunicarse con los organizadores

Al final del repaso, sentí como si ya me había graduado unas seis veces, simplemente estaba esperando pacientemente el diploma. Sin embargo, durante este tiempo, pude hablar con los administradores de mi escuela y pudimos arreglar la forma en que yo iba a poder dejar mis provisiones en mi asiento antes y durante la ceremonia, de modo que no tuviera que preocuparme tanto por eso mientras caminaba. Te exhorto a que platiques con los administradores de tu escuela y presentarles un plan de juego ANTES de la noche, de este modo, tendrás tiempo para planificarlo y saber lo que puedes esperar al estar en el evento.

Evitar bajas en los niveles de azúcar en la sangre

Bien, admitiré que estaba un poco preocupada sobre tener mis provisiones tan lejos de mí durante una posibilidad de que el azúcar en mi sangre bajara. Para evitar estas aleatorias bajas en los niveles de azúcar en la sangre, utilicé mi medidor continuo de glucosa y también me aseguré de medir mis niveles de azúcar en la sangre constantemente a lo largo del día (definitivamente medí no menos de ocho veces, solo para estar segura). Puede parecer una exageración, pero quería asegurarme de que no existiera forma alguna en que mi diabetes pudiera interferir. Esa noche, también usé un par de pantalones cortos para correr bajo mi vestido, en donde pude esconder un par de barras de granola y un tubo para glucosa, en caso de que mi nivel de azúcar en la sangre bajara tras bastidores.

Colocación de la bomba

Y, en el tema de la ropa… ¡¿En dónde rayos colocas tu bomba?! Chicos, yo asumiría que es un poco más fácil para ustedes simplemente deslizar su bomba y su CGM (medidor continuo de glucosa, por sus siglas en inglés) en el bolsillo de sus pantalones, pero las chicas, sabemos que eso no es tan fácil. Usualmente, yo abrocho mi bomba en el centro de mi brasier o dentro de la licra debajo de mi vestido. Recientemente, también he descubierto la “moda amigable con las bombas”, tal como Anna PS, quien diseña ropa y prendas interiores con bolsillos especiales específicamente diseñados para sostener una bomba de insulina. Usé uno de sus pantalones cortos para chico para mi baile de graduación y ¡mi bomba se mantuvo en su lugar toda la noche! O, si quieres bolsillos adicionales, como lo indiqué anteriormente, yo también usaría un par de pantalones cortos para correr con bolsillos para sostener provisiones adicionales.

       

Lidiar con el calor

Lo último que tuve que considerar ese día fue el clima y la hidratación. Admitiré que, Seattle en junio puede ser muy incierto. O está a 50 grados y lloviendo o a 85 y sofocantemente caliente. En mi año, fue lo último. Algo con lo que debes ser extra cuidadoso es cómo tu diabetes reacciona a la temperatura y entender la importancia de la hidratación. Usualmente en el calor, mi nivel de azúcar en la sangre baja, pero ¡esto no es lo mismo para todas las personas! Al lidiar con temperaturas más cálidas, asegúrate de revisar frecuentemente tus niveles de azúcar en la sangre y ten en cuenta los síntomas de un nivel bajo de azúcar en la sangre; algunas veces el agotamiento por el calor puede parecer lo mismo que una baja en el nivel de azúcar en la sangre, así como temblores, sudoración, apatía, etc. En este caso, es mejor revisar y estar seguros, en lugar de lamentarlo. Y como siempre ¡el AGUA es tu mejor amiga! Soy la peor para tomar agua regularmente, pero es tan importante en días largos y calientes. ¡No hay nada peor que tener un dolor de cabeza o sentirte mal en un día importante!

Como siempre, la diabetes no debería interferir con tu noche, simplemente debes tomarte tiempo adicional para planificarlo. Y con eso, espero que tengas una graduación memorable y te deseo suerte en todos tus planes futuros.

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Lee sobre cómo el calor afecta a las personas con diabetes tipo 1.

 

MAKAILA HEIFNER

Makaila Heifner tiene 17 años de edad y vive en un pequeño pueblo fuera de Seattle, Washington. Fue diagnosticada con diabetes tipo 1 cuando tenía 16 meses de edad. Su padre también tiene diabetes tipo 1 y ahora tiene muchos amigos cercanos que también tienen diabetes. Disfruta tocar la guitarra y el piano, cantar, el trabajo de voluntariado, leer, visitar museos, jugar golf, practicar snowboarding y escalar. Disfruta de una buena broma tanto como un delicioso tazón de sopa.