La diabetes tipo 1 + la búsqueda del amor


 2017-01-26

De todas las historias de citas que tengo, aquella en la que comí Skittles del piso de un baño en un bar de Chicago tiene un mayor valor de entretenimiento para los oyentes.

Cuando tuve un nivel bajo de glucosa en sangre en un bar (hipoglucemia por nivel bajo de azúcar en la sangre, muerte inminente debido a la falta de energía celular) tuve la opción de ordenar un refresco o algo. Pero la botella de vino apenas había sido abierta y mi vaso estaba servido. Pensé que se vería muy tonto pedir un refresco. Soy una dama, por el amor de Dios y esta pareja de Tinder todavía no sabía de mi condición de ciborg.

Me disculpé para ir al baño, esperando que el sudor que sentía en mi frente no se notara, que mi aplicación de MCG (medidor continuo de glucosa) no sonara a todo volumen con una alarma cuando me levantara (el MCG es un dispositivo que uso, el cual envía señales de los niveles de glucosa en mi sangre a una aplicación en mi teléfono).

Me senté en el inodoro. Este bar se jactaba, aunque no lo suficiente, de tener tapas de asientos para inodoros. Tenía tacones puestos y medias y un vestido que estaba, oh, demasiado lindo. Dejé caer mi bolsa sobre mis piernas, ahora el sudor se escurría por mi rostro y arruinaba mi fleco despuntado perfectamente estilizado. Abrí la bolsa de Skittles originales, sintiendo paranoia de que si me estaba tomando mucho tiempo y luego ocurrió.

Los Skittles salvavidas se cayeron por todo el suelo, haciendo sonidos tristes conforme rebotaban en mis tacones retro. Sucedió en cámara lenta. Cuando mi nivel de glucosa en sangre es bajo, mi visión se torna borrosa y también parece como si la vida estuviera pasando en stop motion (técnica de animación que consiste en aparentar el movimiento de objetos estáticos por medio de una serie de imágenes fijas sucesivas). Como si cada segundo se quedara inmovilizado frente a mí mientras se mezcla con el siguiente segundo. Se siente como si no pudiera mantener el ritmo de lo que está sucediendo delante de mí, aun cuando nada está sucediendo.

Las observé en el suelo, con mi cabeza ahora recostada en la pared y yo sentada en el inodoro, mientras también buscaba en mi bolsa más Skittles, tabletas de glucosa, refrigerios de fruta, cualquier cosa. Nada. Observé los dulces de colores brillantes en el azulejo del piso y me enojé con ellos. ¿Cómo podían hacerme esto? Me senté durante unos segundos pensando si debería simplemente tomar una siesta o algo. Podría acurrucarme en la esquina del compartimiento, tomar un buen descanso y despertar totalmente bien. Las olas de la marea de la confusión de la hipoglucemia se instalaron. Me contuve y supe lo que tenía que hacer. Mientras me arrodillaba en el piso con mis tacones, la bolsa presionada en mis piernas en contra mi pecho, me comí las Skittles una por una del piso del baño, salvando mi vida.

Tan pronto pude levantarme sin parecer ebria, me arreglé en el espejo y me sentía como si hubiera abandonado a mi cita durante 30 minutos (fueron menos de 5), y regresé al bar. ¡Milagrosamente, las aplicaciones sirvieron! ¡Ahora contaba con carbohidratos complejos que ayudarían a estabilizar mi glucosa!

Tener citas es muy difícil. El ambiente actual de las citas en línea lo dificulta aún más. Pero andar por este mundo con diabetes tipo 1 lo hace mucho más difícil.

Ten cuidado allá afuera, mi diabetes tipo 1 está en búsqueda de romance. Y por favor, lleva contigo más de una bolsa de Skittles.


Lee: Tu discapacidad es graciosa por Angela Wing.

 

ESCRITO POR ANGELA WING, PUBLICADO 01/26/17, UPDATED 12/30/21

Angela Wing vive en las afueras de Chicago y ha tenido diabetes tipo uno desde 1999, a sus 18 años. Es madre soltera de dos adolescentes, tiene un gato que parece no quererla, realiza mejoras semanalmente en Chicago y escribe lo que sale de su corazón esperando ganar dinero. Aunque le gustan los bocadillos de fruta, realmente quiere una cura para la diabetes tipo uno. Hasta que llegue ese día, ella utilizará la diabetes como una herramienta para evadir y una excusa para no recibir multas por alta velocidad.