LA DIABETES TIPO 1 Y LAS ENFERMEDADES DE LA TIROIDES

Nota del editor: Este contenido ha sido verificado por Marina Basina, MD, Profesora Asociada Clínica de la Universidad de Stanford. Ella es una endocrinóloga clínica e investigadora con un enfoque en el control de la diabetes y la tecnología de la diabetes. La Dra. Basina es miembro activa de varios consejos asesores médicos y organizaciones comunitarias de diabetes, y forma parte del Consejo Asesor Científico de Beyond Type 1.


¿Qué son las enfermedades de la tiroides?

Las dos enfermedades de la tiroides más comunes que ocurren junto con la diabetes Tipo 1 son la de Hashimoto o hipotiroidismo y la de Graves o hipertiroidismo. La prevalencia estimada de hipotiroidismo debido a la tiroiditis de Hashimoto oscila entre el 4 y el 19 % de las personas con diabetes Tipo 1 y entre el 2 % y el 4 % padece hipertensión o hipertrofia además de la diabetes Tipo 1.

Ambas enfermedades afectan la tiroides, una glándula endocrina, que implica la producción de hormonas tiroideas y, por lo tanto, regula muchos procesos metabólicos. La glándula tiroides está en la parte frontal del cuello y tiene la forma de una mariposa, y libera la hormona tiroidea en el torrente sanguíneo. Su función está regulada por un ciclo de retroalimentación que involucra al cerebro; cuando la hormona tiroidea está baja en el torrente sanguíneo, el cerebro libera la hormona estimulante de la tiroides (TSH) en el torrente sanguíneo, que, fiel a su nombre, estimula a la glándula tiroides a liberar la hormona tiroidea.

Enfermedad de Hashimoto

En la tiroiditis de Hashimoto, el sistema inmune ataca la tiroides directamente. Debido a que está siendo atacada, la tiroides puede verse comprometida y no puede liberar suficiente hormona tiroidea. Esto puede causar hipotiroidismo, que también se conoce como tiroides poco activa. Las mujeres son 8 veces más propensas que los hombres a desarrollar Hashimoto, y con mayor frecuencia se presentan entre los 40 y 60 años de edad, frecuentemente antes en las personas con diabetes Tipo 1.

Signos y síntomas de hipotiroidismo:

  • aumento de peso
  • bocio, o tiroides agrandada, que puede causar una sensación de plenitud en la garganta
  • estreñimiento
  • confusión mental
  • bradicardia
  • perdida de cabello
  • irregularidad menstrual, especialmente períodos abundantes e infertilidad
  • depresión
  • sensibilidad al frío
  • dolor muscular
  • letargo en casos más graves

Obtener un diagnóstico

Con el fin de diagnosticar hipotiroidismo debido a Hashimoto, los médicos harán un examen físico y ordenarán uno o más análisis de sangre incluyendo la prueba de anticuerpos antiperoxidasa tiroidea (TPO, por sus siglas en inglés). Si la TPO está elevada y la hormona tiroidea es normal, significa que actualmente no se detecta hipotiroidismo, pero que se tiene un alto riesgo de desarrollar hipotiroidismo.

Tratamiento

El tratamiento de la tiroiditis de Hashimoto depende de si has desarrollado o no hipertiroidismo. Si no lo has desarrollado, el médico probablemente elija simplemente controlarte. Sin embargo, si la Hashimoto causa hipotiroidismo, deberás reemplazar la hormona tiroidea que tu cuerpo ya no puede producir tomando levotiroxina, que se toma por vía oral, generalmente por la mañana. Tu médico también te pedirá que te realices un análisis de sangre cada 6 a 8 semanas para asegurarte de que tu dosis de levotiroxina sea adecuada.

La enfermedad de Graves

Al igual que la Hashimoto, la Graves también es un trastorno autoinmune que hace que el sistema inmune ataque la tiroides. Sin embargo, en las personas con la enfermedad de Graves, el sistema inmune es engañado para producir anticuerpos que se unen a los receptores en las células tiroideas y sobreestimulan las células tiroideas. Básicamente, esto significa que la tiroides produce en exceso la hormona tiroidea. Esto significa que la enfermedad de Graves provoca el hipertiroidismo, que es simplemente una tiroides hiperactiva. Al igual que la Hashimoto, la Graves afecta a 8 veces más mujeres que hombres.

Signos y síntomas:

  • pérdida de peso
  • taquicardia
  • irritabilidad
  • letargo o debilidad
  • bocio, o tiroides agrandada, que puede causar una sensación de plenitud en la garganta
  • intolerancia al calor
  • nerviosismo
  • diarrea
  • temblor
  • insomnio

Obtener un diagnóstico

Para diagnosticarte con la enfermedad de Graves, es probable que tu médico realice un examen físico y te pida que te hagan un análisis de sangre. Si los análisis de sangre no son concluyentes, tu médico también puede pedirte que te realices más pruebas.

Tratamiento

La forma más común de tratamiento en los Estados Unidos es la terapia con yodo radiactivo. Esto implica tomar yodo radiactivo por vía oral, que destruye lentamente las células productoras de hormona tiroidea en la tiroides. Sin embargo, la mayoría de las personas que reciben tratamiento con yodo radiactivo desarrollan hipotiroidismo porque han destruido efectivamente la capacidad de la tiroides para producir cualquiera de las hormonas. El hipotiroidismo es más fácil de manejar y también tiene menos complicaciones de salud a largo plazo.

Otros tratamientos para la enfermedad de Graves son medicamentos como los bloqueadores beta y medicamentos antitiroideos, que se están convirtiendo en un método de manejo cada vez más popular. Los beta bloqueadores funcionan al dirigirse a los síntomas del hipertiroidismo, y los medicamentos antitiroideos funcionan al reducir la cantidad de hormona tiroidea que produce la tiroides. Finalmente, algunos eligen simplemente extirparse la tiroides, lo que, al igual que la terapia con yodo radiactivo, provocan hipotiroidismo.


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