Manejando la diabetes Tipo 1 si te acabas de convertir en madre

 

Nota del editor: Este contenido fue producido originalmente por JDRF (Fundación para la Investigación de la Diabetes Juvenil, por sus siglas en inglés), compartido aquí como parte de la Alianza JDRF – Beyond Type 1. Puedes encontrar más contenido valioso sobre salud emocional con diabetes Tipo 1 en el sitio web de JDRF.


¡Felicitaciones, te vas a casa por primera vez con tu nuevo bebé! Has tenido un embarazo exitoso con diabetes Tipo 1 y posiblemente te sientas muy orgullosa, realizada y agotada.

Este es un buen momento para respirar profundamente, dar un paso atrás y evaluar cómo te sientes. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que te mediste el nivel de azúcar en la sangre? ¿Cuándo fue la última vez que comiste? Si vas a pasar la noche en el hospital, ¿planificaste con anticipación tus propias necesidades médicas? ¡Cuídate y cuida tu salud para que luego puedas concentrarte en pasar tiempo con tu nuevo bebé!

¿Y ahora qué? Bueno, ahora tienes un hermoso bebé del que debes cuidar, y esa es una de las cosas más gratificantes y retadoras del mundo.

Adaptándote a la vida después del parto

Este nuevo bebé cambiará tu vida por un tiempo, y con eso, cambiarán tus prioridades con respecto a la diabetes Tipo 1. Es posible que ahora extrañes parte del apoyo intensivo y el trabajo en equipo de los profesionales de la salud que tuviste durante el embarazo. Tus visitas al médico están disminuyendo y tus citas para la diabetes pueden volver a tu horario previo al embarazo.

Recuerda, todavía tienes mucho apoyo, pero tal vez se trate más de ponerte al día con la curva de aprendizaje de ser madre que para los problemas de la diabetes Tipo 1. Mientras te recuperas del parto, aprovecha todos los recursos útiles y el apoyo que puedas recibir. Es posible que surjan nuevos retos después del nacimiento, tanto físicos como emocionales. Ser consciente de lo que puedes esperar y desarrollar estrategias en las que puedas apoyarte te ayudará a superarlo todo. Algunos de estos retos y cambios incluyen:

  • cambios hormonales
  • fluctuaciones emocionales
  • falta de sueño
  • ansiedad
  • falta de apoyo intensivo
  • falta de una meta final u objetivo (como el objetivo de dar a luz a un bebé sano)

Cambios hormonales

¿Recuerdas cómo fue tu embarazo? Si tuviste antojos o sentimientos inusuales que surgían de la nada, es posible que hayan sido gracias al efecto de las hormonas (que preparaban tu cuerpo para gestar a tu hijo). Ahora que tu bebé está aquí, estás pasando por un nuevo conjunto de cambios hormonales a medida que pasas a la siguiente fase de la maternidad. Nadie puede decirte exactamente lo que va a hacer tu cuerpo, pero te ayudará mucho estar consciente de que volverás a experimentar cambios.

Fluctuaciones emocionales

Con mucha frecuencia, los cambios hormonales significativos también vienen con algunos cambios psicológicos bastante poderosos. El más común es la depresión posparto, que por sí sola puede hacer que sea más difícil concentrarte en el manejo de la diabetes Tipo 1. Los síntomas incluyen sentimientos de desesperanza, culpa, sentirte abrumada, trastornos del sueño y de la alimentación, agotamiento, poca energía y sentirte frustrada fácilmente.

Confía en ti misma para tomar estos sentimientos en serio y pedir ayuda. Habla regularmente con tu médico y sigue midiendo tu nivel de azúcar en la sangre y administrándote insulina según sea necesario. No olvides la opción de contactar a un terapeuta profesional, si es necesario, para ayudarte a resolver algunos de los sentimientos que estás experimentando. Hablar con un profesional capacitado a veces puede ser justo lo que necesitas.

Manejar la diabetes Tipo 1 después del parto

Además de todos los cambios hormonales y emocionales que puedas estar experimentando, aún tienes que hacer tiempo y desarrollar estrategias para manejar tu diabetes Tipo 1.

Imagina lo siguiente: has estado tratando durante una hora de lograr que tu pequeño se duerma para tomar una siesta muy necesaria. Estás caminando de un lado a otro, meciéndote y moviéndote, como lo hacen los padres, trabajando duro para calmar y tranquilizar al bebé. Después de un tiempo, los dos se acomodan en su silla o lugar favorito en el sofá, y finalmente se queda dormido. Sabes que, si mueves un solo músculo, se volverá a despertar.

Y luego lo sientes. Tu nivel de azúcar en la sangre está bajando. Necesitas tener acceso rápido y sencillo a las tabletas de glucosa y a un medidor. Si tienes que moverte para conseguirlos, es posible que vuelvas a despertar a tu bebé, que es lo que menos quieres hacer. Afortunadamente, pensaste con anticipación y ¡tienes una bebida azucarada a tu alcance!

Esta situación es demasiado común para las nuevas madres que tienen diabetes Tipo 1, por lo que es importante preparase. Mantén las tabletas de glucosa u otras fuentes de glucosa de acción rápida escondidas en todas partes de tu casa. Si tienes medidores y tiras adicionales, colócalos cerca y asegúrate de surtir tus suministros con regularidad también. Tendrás las manos ocupadas la mayor parte del tiempo hasta que tu bebé crezca un poco, y debes poder lidiar con un nivel bajo de azúcar en la sangre sin interrumpirlo planificando con anticipación e imaginando estas situaciones de antemano, y colocando suministros donde puedas tener acceso a ellos de forma rápida y sencilla.

Tabletas de glucosa, medidor de glucosa, tiras reactivas, galletas saladas y gaseosa

Mantener a raya la ansiedad y el estrés

Los nuevos padres se preocupan por todo, y por una buena razón. ¿Está demasiado caliente el biberón? ¿Muy frío? ¿Lo esterilicé correctamente? Hay un montón de preocupaciones de los “padres primerizos” que podrías comenzar a sentir, y eso es completamente normal.

El llanto del bebé y la falta de sueño son cosas que pueden hacer que aumenten los niveles de estrés. Y como probablemente ya sepas, el estrés puede hacer que los niveles de azúcar en la sangre cambien drásticamente. Procura tener en cuenta el estrés si te preguntas por qué tu nivel de azúcar en la sangre se ha disparado o ha bajado muy rápidamente.

En algunos casos, puedes lidiar de manera proactiva con los niveles de azúcar en la sangre relacionados con el estrés. Pero muchas veces no hay nada que puedas hacer, y eso está bien. Solo tienes que reaccionar a lo que te dice tu medidor de glucosa. ¡No te estreses por eso!

Puede ser fácil caer en esa espiral descendente de estrés y caos de azúcar en la sangre. Haz todo lo posible para mantener a raya el estrés, pero también debes estar consciente de que cierta cantidad de estrés es normal y es de esperar, y como se mencionó anteriormente, haz todo lo posible para reaccionar según sea necesario.