Nadando con insulina

3/31/18
ESCRITO POR: Hannah Vester

Hace unas cuantas semanas escribí una carta llamada “Querida diabetes”. A esa historia la siguió una respuesta increíblemente positiva y muchas personas preguntaron sobre mi manejo de la diabetes durante las prácticas y competencias. ¡Tengo la esperanza de que esto ayude un poco! (Descargo de responsabilidad: No soy médico, ¡aunque espero serlo algún día! Así que estas técnicas de manejo se basan puramente en lo que ha funcionado para mí durante los últimos cinco años).

La práctica de la mañana

Mi práctica de natación de en las mañanas inicia a las 6 a. m. y termina a las 7:30 a. m. Me levanto a las 5:30 a. m. y cuando voy camino a la piscina como un paquete de gomitas o una barra con trocitos de chocolate (ambos tienen 19 gramos de carbohidratos). Esto me ayuda a aumentar mi glucosa en sangre un poco antes de que la práctica inicie, así no se baja mi nivel durante el calentamiento y el resto de la práctica. Otras comidas que también me han ayudado son las bananas, 2 obleas de Belvita desayuno o bocadillos crujientes de Special K.

La práctica de la tarde

La práctica inicia a las 2 p. m. o 4 p. m., dependiendo del día. Lo más  importante para mí es estar segura de no tener insulina activa en mi cuerpo en las 3 horas de práctica. Esto significa que yo no me administro el bolus a las 11 a. m. o a la 1 p. m. Entre 25 y 30 minutos antes de que la práctica empiece como la mitad de un sándwich de mantequilla de maní y jalea (una pieza de pan doblado), el cual es un pan de trigo. Así tengo algunos carbohidratos de acción rápida en la jalea, misma que cual aumenta mi glucosa en sangre antes del calentamiento (tal como sucede en la práctica de la mañana), y la mantequilla de maní y el pan de trigo me mantienen satisfecha durante las 2.5 horas de práctica y me ayudan a mantener estable mi glucosa en sangre durante el ejercicio aeróbico.

Generalmente, salgo del agua después del calentamiento y reviso mi nivel de glucosa para ver si estoy bien. Si mi nivel está bajo o está bajando, tomo una  o dos (o más si mi nivel está demasiado bajo) tabletas de glucosa.

Además del sándwich de mantequilla de maní y jalea, los otros bocadillos que me gusta comer si mi nivel de glucosa está bajo en la marca de los 25 a 30 minutos antes de la práctica, son el pescado dorado, los pretzels, un poco de Nutella, un pastel de arroz con chocolate o unas mini galletas de arroz con queso cheddar.

Otra vez, lo más  importante para mí es no administrarme el bolus dentro de las  3 horas de práctica. Mantengo mi tasa basal en marcha y si mi nivel está bajo como unos pocos bocadillos, pero no me aplico más insulina durante ese tiempo. Tus músculos usan una tonelada de glucosa durante la actividad aeróbica, así que si uso insulina extra además de los músculos están hambrientos de glucosa, el resultado es un nivel bajo de azúcar en la sangre. ☹

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Las competencias

Aquí es cuando el descargo de responsabilidad aparece; yo uso mucha insulina correctiva durante los encuentros, así que sigue leyendo para aprender sobre esto. Además, esta estrategia funciona realmente bien para mí y la descubrí después de que tuve una revelación durante una competencia al inicio de mi primer año. Tenía un nivel bajo (57 mg/dl) 10 minutos antes de mi competencia y empecé a meterme tabletas de glucosa en mi boca para que no me tuvieran que sacar de la competencia (500 metros libres) porque tenía un nivel bajo. Me desvié del tema; el punto es que me funcionó, nadé muy bien y lo intenté nuevamente en la siguiente competencia con grandes resultados.

La precompentencia

Como una comida normal 2 horas antes de que inicie el calentamiento y me aplico una dosis normal de insulina. Cuando tengo que hacer mi calentamiento, primero reviso mi nivel de azúcar en la sangre y me medico si lo tengo bajo.

Si tengo mi nivel alto, hago una de las siguientes 2 cosas:

1)  Si tengo 160 a 210 no hago nada

2)  Si tengo 210 o más haré una corrección aunque todavía tenga la insulina activa por mi comida. Entonces hago el calentamiento, el cual me lleva aproximadamente 30 minutos, entonces otra vez verifico y me medico si tengo un nivel bajo. Si todavía tengo mi nivel alto (200 o más), me doy una única unidad de insulina y reviso cada 10 a 15 minutos durante el resto de la competencia.

Aproximadamente 30 minutos antes de nadar evalúo otra vez mi glucosa en la sangre.  Si es 90-140, no hago nada. Si está baja 95mg/dl, tomo 1 o 2 tabletas de glucosa. Entonces me mantengo revisando cada 5 a 10 minutos antes de nadar para estar segura de que mi nivel no está tendiendo a bajar. Si todavía tengo mi nivel alto, trato de meterme en la piscina a nadar porque sé que una nadada ligera me ayuda a mantener mi nivel de glucosa abajo. Entonces 10 minutos antes de la competencia, reviso y solo me medico si mi nivel está bajo (<70).

Uso mucha insulina correctiva porque la adrenalina inhibe la acción de la insulina. Cuando te pones nervioso o estresado tú secretas adrenalina lo cual estimula la descomposición del glucógeno a glucosa en el hígado (glucógeno = forma de almacenamiento de glucosa, también se conoce como una cadena larga de moléculas de glucosa unidas entre sí). Así que básicamente estás tratando de administrar el bolus por la glucosa que tu cuerpo sigilosamente está poniendo en tu sangre, pero realmente tú no sabes la cantidad que está poniendo. Así que es un sistema de suposiciones y verificaciones; como que si la diabetes no fuera ya difícil, ¡entonces apliquemos glucosa extra sólo por molestar! ¡¿Estoy en lo correcto?!

Después de nadar en mi primer encuentro, continúo la misma estrategia por el resto del  encuentro. Reviso inmediatamente mis niveles después de la competencia, me recupero, reviso nuevamente, como un bocadillo si tengo tiempo; me encantan los panecillos crujientes de banana de Barefoot Contessa que mi mamá hace, la receta está en línea. ☺

Pienso que la clave para mantener un buen nivel de glucosa en la sangre durante las competencias y combatir los efectos de la adrenalina y los nervios es hacer pruebas con frecuencia. Mi endocrinólogo se ríe de mí por hacer 40 pruebas en 3 horas, pero si esto me ayuda a que tenga una buena competencia ya que mi glucosa en la sangre es de 110 en lugar de 200, lo voy a seguir haciendo. En el espíritu de ser consistente, yo también siempre como los mismos desayunos y almuerzos durante los encuentros de varios días. Si como huevos, tostada y tocino para el desayuno el día 1 de la competencia, como eso durante los días 2, 3 y 4 también. Esto me ayuda a eliminar cualquier variación de azúcar extra en la sangre a lo largo del día.


Lee la historia de Hannah “Querida diabetes”.

Lee “La natación de Hannah” de Petra Vester, la madre de Hannah.

 

 

Hannah Vester

Hannah tiene 21 años y está en el último año de la universidad de William y Mary. Es una nueva miembro del “equipo de natación” (el “equipo” para universitarios del último año que han nadado oficialmente su última competencia). Hannah fue diagnosticada el 22 de enero de 2011 y, a la fecha, ha recaudado más de $73,000 dólares para la investigación y la concientización sobre la diabetes.