Nunca Dejaré que la Diabetes Me Detenga

10/22/19
ESCRITO POR: Beth Kiurski

 

Beth es miembro del equipo Beyond Type Run de 2019 que correrá en el maratón de TCS de la Ciudad de Nueva York. Beyond Type Run está patrocinado por Dexcom y Tandem Diabetes Care.


 

Lucha de por vida

Desearía poder decir que nací con la capacidad de correr rápido pero, lamentablemente, siempre perdía en las carreras en el patio de recreo. Me encantaba estar activa, pero no tenía talento; lamento el día en que me inscribí en atletismo en la escuela secundaria. Mi talento era más en cosas como… Trivias de Disney. Entonces, cuando me pidieron que me inscribiera en una carrera de Disney, me inscribí sin dudarlo.

Correr comenzó lentamente a meterse en mi rutina diaria. No fue fácil, pero después de algunas semanas de odiar cada momento, se convirtió en una forma de escapar de la realidad. Mi amiga me sugirió que corriera un maratón completo con ella y sabía que el miedo a perderme de algo, sería persistente si no corría. Entré de pleno.

Odiaba el ciclo de entrenamiento; era largo y agotador. Básicamente tenía que renunciar a mis fines de semana para poder hacer que todas las condiciones fueran perfectas para mi carrera larga. Incluso entonces, tomaba horas y después no quería levantarme de mi sofá. Le decía a cualquiera que escuchara que nunca lo volvería a hacer y que iba a terminar solo esta para poder decir que lo hice. No podía esperar a que se terminara de una vez.

Después de caminar dentro de las puertas del salón de exposición en el Maratón de Chicago, el bajo electrónico, las muestras gratuitas de barras de granola cortadas a la mitad y un sudadero con cremallera demasiado caro me convencieron. ¡Sentía que estaba zumbando! Pasaron diez minutos antes de que mi amiga y yo nos fijáramos el objetivo de hacer los seis maratones mundiales de Abbott juntas… ¡¿Qué?!

Grandes cambios


Dos años después, estaba en las primeras etapas de entrenamiento para el Maratón de Berlín y recordé lo terrible que era el entrenamiento. Me puse en contacto con algunos de mis corredores favoritos de Instagram para preguntarles cuánta agua bebían cada día durante el entrenamiento. Mi sed estaba aparentemente fuera de control. Luego, comencé a perder mucho peso y pensé que solo significaba que estaba corriendo realmente súper rápido y que me ayudaría a conseguir un tiempo más rápido. Estaba ignorando las señales de mi cuerpo que estaba diciéndome que algo andaba mal, y yo era demasiado “invencible” y pobre para ir al médico regularmente. Después de demorarlo demasiado, hice la temida llamada al consultorio del médico para concertar una cita. 

La mañana de esa visita le pregunté al médico si podía recostarme después de la extracción de sangre porque las agujas eran “muy aterradoras”. Esa misma noche, estaba aprendiendo a ponerme mis propias inyecciones con manos temblorosas. Mientras hablaba con el médico, lo único en lo que podía pensar era si aún iba a poder correr. Afortunadamente, estaba rodeada por un equipo de personas maravillosas que apoyaron mi loca decisión de continuar entrenando. 

Ahora, no solo estaba entrenando para un maratón, sino que también me estaba adaptando a la realidad de ser diagnosticada con una enfermedad crónica a los 26 años. No puedo expresar lo suficiente cómo esta época de mi vida era una gran lucha mental para levantarme de la cama todas las mañanas, y lo incomprendida que me sentía a pesar de todo. Sin embargo, cada mañana, me obligaba a mi misma a salir de entre las sábanas y me ataba las zapatillas para hacer lo que pudiera hacer ese día. 

Superándolo

Unos tres meses después del día en que mi mundo cambió, crucé la línea de meta del maratón y, en ese mismo momento, atravesé un muro emocional. Las lágrimas corrían por mi rostro, una voluntaria me otorgó mi medalla y me preguntó si necesitaba algo. De lo que no se dio cuenta fue de lo orgullosa que estaba de haber terminado mi primer maratón con diabetes. Desde mi diagnóstico, dudaba de que pudiera terminar la meta que establecí con mi amiga hace dos años debido a esta enfermedad, pero el sueño sigue vivo.

Hoy, un año después, estoy entrenando para mi tercera de seis maratones. Estoy muy agradecida por mi salud ahora, aunque hace seis meses estaba maldiciendo a mi cuerpo por darme diabetes. Me esfuerzo por alcanzar objetivos que no puedo ver, y llevo a otras personas con diabetes conmigo. ¿No te unirías? ¿Qué loco objetivo tienes? Permíteme ver que lo logras a tu máximo potencial y corre la voz de que la diabetes no es el final de tu vida, es el comienzo de un nuevo capítulo. 


Beth Kiurski está recaudando fondos para Beyond Type 1 a través de Beyond Type Run: su recaudación de fondos hará una verdadera diferencia en la vida de las personas que viven con diabetes Tipo 1.

 

 

 

Beth Kiurski

Beth Kiurski fue diagnosticada con diabetes Tipo 1 en 2018, a la edad de 26 años. Es una maestra, Beth vive en Michigan y documenta su vida con diabetes Tipo 1 en su Instagram: @adventuresinjected. Es miembro del equipo Beyond Type Run de 2019 que correrá en el maratón de TCS de la Ciudad de Nueva York.