SOLTERA, CON DIABETES Y EN BUSCA DE AMOR

7/29/16
ESCRITO POR: Emily Wilson

emily_wilson_sex_3Ingresé a la universidad sin diabetes y a mitad de mi segundo año fui diagnosticada a la edad de 20 años. Esto lo cambió todo. Las salidas, las citas y las relaciones amorosas son complicadas cuando entras a los veinte y tratas de navegar en el mundo universitario. La dificultad se incrementa cuando tienes 20 años, eres soltera y vives con diabetes.

Oculté mi diabetes porque me daba pena y pensaba que me tratarían de forma diferente. Quería discreción y quería estar sola porque así era más fácil para mí. Evite tener citas por un tiempo porque número uno, no quería hablar sobre la diabetes y hablar de cómo se me debía cuidar si mis niveles de glucosa bajaban o subían demasiado. Sin embargo, esta no es una forma correcta de vivir. Entre todas mis tristezas y dificultades he tenido algunas historias graciosas y muchas lecciones de vida una “diabética soltera”; de mis bochornos ha salido mucha sabiduría.

Salidas: cuando tuve el suficiente coraje para usar ropa en la que probablemente se vería mi bomba de insulina, decidí salir a un bar con algunos amigos. Estaba usando una camiseta ombliguera y tenía mi bomba enganchada a mis pantalones cortos. Me estaba divirtiendo (a pesar del hecho de que me habían preguntado varias veces qué era lo que tenía enganchado o por qué tenía diabetes.) Cuando un portero en un bar me agarró y me preguntó por qué tenía un cable conectado. ¿Un cable? ¿Acaso este tipo ha estado bebiendo mientras trabaja? No, esta es mi bomba de insulina, le dije. Se equivocó al pensar que era un cable y que estaba trabajando de infiltrada.

Él hizo esto frente a muchas personas y cuando tuve que gritarle que era una bomba de insulina y que vivo con diabetes, empecé a llorar. Me sentí humillada. En retrospectiva no debí darle importancia ni dejar que me afectara, pero este estilo de vida era muy nuevo para mí y aún me sentía un poco avergonzada. La lección de esta historia: aprópiate de tu diabetes y haz que esa bomba de insulina sea parte de tu estilo. Las personas que te hacen sentir mal por ello, no son el tipo de personas que quieres en tu vida.

Citas: mientras trataba de estabilizar mi nivel de glucosa, aprendía a calcular carbohidratos, conocía las señales de un alto o bajo nivel de glucosa, también tenía que averiguar cómo tener citas. No creí que alguien quisiera tener una cita conmigo porque soy un peligro ambulante.

¿Qué tal si tengo una cita con alguien y tengo que revisar mis niveles de glucosa o inyectarme frente a él? ¿Qué tal si él no quiere lidiar con una persona con diabetes? ¿Debo decirle que si me desmayo es porque tengo mi glucosa baja y debe hacer que ingiera azúcar? Y cuando finalmente tenga que cambiar a la bomba de insulina ¿Cómo le voy a explicar para qué sirve este dispositivo?  Todos estos pensamientos daban vueltas en mi cabeza y me angustiaban.

La persona con la que tienes la cita también tiene muchos pensamientos dando vueltas en su cabeza. Me han preguntado miles de cosas respecto a la diabetes. ¿Cómo te enfermaste? ¿Qué tienes que hacer para controlarla? ¿Por qué usas una bomba de insulina? Lo que te puedas imaginar, seguro me lo han preguntado. Solía molestarme y pensaba que no les agradaba, pero estaba equivocada.

Sexo: por supuesto surgen muchos pensamientos y preguntas sobre qué hacía durante el sexo. De acuerdo a las personas sin diabetes  “las personas con diabetes tipo 1 no pueden tener sexo como la gente normal” (por cierto, esto es totalmente falso.) Sólo ten en mente que (cuando seas lo suficientemente mayor para tener relaciones sexuales) todos y me refiero a absolutamente todos tendrán curiosidad. La pregunta más popular: ¿Qué rayos haces con la bomba de insulina? Esa es una buena pregunta, considerando que está conectada a ti, a menos que tengas Omnipod. La verdad, no tenía idea de qué era lo que debía hacer porque la bomba estaba conectada a mí.

Así que ¿cuál es la respuesta? Tu bomba de insulina tiene el potencial de ser un poco peligrosa. Recuerda que es un tubo y se puede balancear de un lado a otro o puede que no se quede en el lugar donde la colocaste originalmente. Si quieres evitar una posible lesión (por ejemplo golpear a tu pareja o a ti mismo con el tubo; ¡duele!) quítate la bomba. Pero como siempre, revisa que tu nivel de glucosa esté dentro del margen correcto y no te la quites por horas. Es más fácil moverte sin ella (lo sé por experiencia propia). Sin embargo, puede ser que seas de esas personas que se deja la bomba y no tenga problema alguno. Simplemente prueba de ambas formas.

La lección más importante: lo más importante es­ que NO TE ESCONDAS. Tienes diabetes tipo 1 y no es tu culpa. Siéntete orgulloso(a) de enseñar lo maravilloso y fuerte que eres. Tienes un páncreas biónico ya sea que tengas una bomba o te inyectes, está bien. Dile a tu posible novio o novia que vives con diabetes, él o ella deben saberlo en caso de que suceda una emergencia. Estamos hablando de tu vida, así que no te avergüences. Aquellos que te quieren, te querrán mucho más cuando les demuestres que eres un luchador. Diviértete, cuídate y ama.

Emily Wilson

Emily es originaria de Georgia y fue diagnosticada el 8 de abril de 2013. Es una guerrera con diabetes tipo 1, que enseña yoga y le encanta inspirar a los demás a aceptarse a sí mismos. Vive su vida, ya sea durante las clases de yoga o no, mostrándole al mundo lo fuerte que una persona con diabetes tipo 1 puede ser.