5 Metas para la Diabetes.


 

Sobra decir que la diabetes es un trabajo arduo y quien diga lo contrario no es de este mundo. Si estás en un momento en el que crees que tu salud no puede mejorar o ser plena, fijar metas puede ser de mucha utilidad. Por ello quise acercarme a un miembro de la comunidad, alguien que ha convivido con la diabetes durante muchos años y que ha logrado tener una relación sana, gozando de buena salud y bienestar; para hablar un poco sobre las metas que la motivan a seguir.

Ella es Adriana. Fue diagnosticada hace 45 años. Es médico y actualmente vive en el estado de Veracruz, México. Para Adriana, en la diabetes “no hay magia, no hay un script, solo hay compromiso, empeño y sí… caídas, pero también levantadas.” Nos comparte las 5 metas que le han ayudado a gozar de una relación sana con su diabetes y gozar de buena salud física y emocional.

Ser disciplinado

No me canso de decir que la diabetes se parece mucho a un deporte extremo, en el que la disciplina, esta maravillosa cualidad que hace al ser humano llegar a lugares inimaginables, tiene que ser indispensable en nuestra vida. En la diabetes, fijar poco a poco disciplina en nuestros horarios y cuidados puede ser de mucha ayuda. Precisamente, Adriana nos comparte que mantener como meta la disciplina le ha ayudado a tener un manejo de la diabetes más consciente: “Soy de horarios, trato de que mi día a día sea coincidente con respecto a horarios de comida y monitoreo.”

Tener compromiso

La diabetes es de por vida. Suena difícil y lo es, pero cuando creamos un compromiso de hacer todo lo que esté en nuestras manos todo se vuelve más sencillo, y nuestros pequeños logros también se vuelven más satisfactorios. Adriana nos comparte que considera el compromiso como meta en su vida: “es un compromiso de vida, actuar para, por y porqué…”

Muchas veces oímos sobre “el control de la diabetes”. Quizá en el compromiso creemos que tendremos el control, pero como bien nos recuerda Adriana: “El control, palabrita dominguera… ¿Quién tiene el control?… ¿De qué?” Nos recalca la importancia de manejar nuestra diabetes con compromiso, pero también viviendo la vida al máximo: “Me ocupo sí, y bien, pero no me preocupo. Hace 44 años me decían: ‘morirás joven’… Y esos primeros años los viví y bien. Fui una adolescente exploradora, enamorada, medio loca o entera, pero para mí no había un mañana.”

Templanza

La diabetes puede estar llena de momentos frustrantes y, a veces, pueden ser más cuando estamos en esa curva de aprendizaje del diagnóstico reciente. Tener como meta o como parte de su vida la templanza, ha sido de vital importancia para Adriana en la evolución de su diabetes Tipo 1: “No sé si el temple me lo dio la diabetes Tipo 1 o si ya lo traía desde antes. Era una nena tímida, pero que hacía escuchar su voz. Muy madura, decían, para mi edad. La diabetes Tipo 1 llegó, pero a tan corta edad yo ya había tenido sucesos dramáticos en mi vida…  Ese temple me acompaña siempre, se necesita, se trabaja…” 

El amor es importante

¿Cuántas veces le damos importancia al impacto que pequeños actos y acciones pueden tener en nuestra diabetes? Más allá de ver al amor como algo que vemos en las películas, debemos de aceptar lo mucho que dar y recibir amor puede impactar en tener una relación sana con nosotros mismos e indirectamente con nuestras diabetes. Para Adriana, el amor es su motor: “¡Amor a la vida!… Con todo lo que implica. Amo la noche, me inspira. Amo la naturaleza, el mar, una tarde frente al mar, un café con amigos. Amo a mi hijo, a mi familia, a mi pareja y ese amor es el motor que me mueve y debe mover a cualquier persona, viva o no con diabetes.”

El amor nos dota de esa claridad que necesitamos para tomar decisiones y no perder la calma, superar obstáculos y aceptar que la vida y la diabetes pueden ser difíciles: “Antes de rumiar una mala cifra me concentro, pienso y actúo. Le digo a mi sobrinito que me observa siempre y me dice: ‘es como tu videojuego’. Debes tener tu mente clara y saber cómo saltarás ese obstáculo para seguir avante; entretanto, hay premios grandiosos. 

Mantener la fe

A veces necesitamos algo que nos sostenga, nuestra familia, nuestros amigos, nuestras creencias. Adriana nos comparte que su fe ha sido importante en este transitar por la diabetes, y que mantenerla ha hecho su recorrido un poco más sencillo: “mi fe en Dios, en ese ser supremo que me ha acompañado y ha estado muy juntito de mí en cada evento, cada día, todos los días… Aún en esos que creía no poder. Su inmensidad se hace presente y me demuestra que sola nunca he andado.”

Las experiencias de quienes viven lo mismo que nosotros nos dan claridad para afrontar nuevas realidades. Espero que estos consejos de Adriana sirvan para mejorar tu salud y tu relación con la diabetes. 

ESCRITO POR Karime Moncada, PUBLICADO 10/01/21, UPDATED 09/06/21

Soy Karime, tengo 27 años y vivo con diabetes tipo 1 desde hace 12 años. Soy egresada de la licenciatura Lengua y Literatura Hispánica por la UNAM. Soy mamá de un maravilloso ser humano y de dos hijas perrunas. Mi diabetes me ha llevado a informarme y reconocerme. Creo firmemente en que las experiencias de las personas nos nutren y enriquecen, es por eso que comencé a escribir mi historia, para devolver un poco de aquello que aprendí leyendo y escuchando de aquellos que, como yo, también viven sus diabetes. Mis redes: Instragram: @t1d_karmoncada / @sindosdeazucar Mi blog: sindosdeazucar.com Mi página de Fb: https://www.facebook.com/sindozdeazucar/