EL CAMBIO A UNA BOMBA DE INSULINA Y UN CGM: EXPERIENCIAS DE UNA PERSONA CON DIABETES TIPO 1

2/28/17
ESCRITO POR: MARCI THIESSEN

Siendo californiana, he crecido disfrutando de actividades al aire libre y siempre he llevado un estilo de vida activo y saludable. Hace un poco más de tres años, fui diagnosticada con diabetes tipo 1. Durante el período de adaptación a mi nuevo diagnóstico, me comprometí a aprender al derecho y al revés acerca de esta enfermedad y a descubrir todas las maneras en que yo pueda mejorar el control de mi diabetes. Estaba decidida a controlar mi diabetes en vez de dejar que me controlara a mí.

Después de tres años de equilibrar los niveles de mi glucosa por medio de Novolog  y plumas Lantis precargadas y numerosos chequeos por medio de pinchazos en los dedos durante todo el día, estaba lista para el cambio; lista para reclamar mi libertad y simplificar la tarea abrumadora de mantenerme dentro de la zona de enfoque durante todo el día. Con un programa ajetreado, un trabajo a tiempo completo, viajes frecuentes, y actividad física extrema, estuve buscando una solución para minimizar los chequeos constantes y el estado de imprevisibilidad.

Sorprendentemente, aún sigo en la fase de mi “luna de miel”.  Hay ocasiones en que mi amigo el páncreas decide unirse a la fiesta; no es divertido cuando ya te has puesto la insulina y eso causa que trabaje en exceso, porque el resultado son desplomes mayores más tarde. Otro efecto de estar en mi luna de miel es mi sensibilidad a la insulina. Para mí, un poquito de insulina alcanza para MUCHO tiempo. Decidí que necesitaba una solución para mitigar las lecturas impredecibles y las tendencias de tipo montaña rusa..

Exactamente a los tres años del día en que fui diagnosticada con DM1, estaba sentada en el mismo cuarto de la clínica del médico y llevaba mi nueva bomba de insulina en mi mano. Yo era una versión mucho más saludable de mí misma tres años después con un título en Diabetes, pero aun así estaba nerviosa por sacudir el método de mi terapia actual que se había integrado en mi rutina diaria. Al hablar con Tandem (la compañía de la bomba de insulina) sobre hacer el cambio, recuerdo que el representante me dijo que yo estaba viviendo en un cajón con las inyecciones y el medidor de glucosa. Cada parte y cada movimiento en mi día estaban restringidos al “período de espera”, esperando para ver hasta donde llegaban mis números, preocupándome si me había puesto demasiada insulina o no lo suficiente, y no teniendo un control absoluto. Era TAN  cierto. Hubo muchos días en que no podía esforzarme lo suficiente durante una sesión de ejercicios por el temor del desplome o vacilaba irme a dormir por la incertidumbre sobre qué dirección tomarían mis números.

No tardé mucho en adaptarme a la bomba T:Slim. Introduje otro jugador clave que cambió el juego el Dexcom G5 CGM (dispositivo para el monitoreo continuo de la glucosa). Esta era la combinación perfecta. La unión de estos dos productos, trabajando juntos, ha cambiado mi control de la diabetes. Aquí están los beneficios que he logrado desde que hice el cambio:

Bomba T:Slim:

  • Entrega precisa de la insulina. Es increíble cómo puedo calcular mejor la proporción de insulina y carbohidratos.
  • Ya no tengo que alternar entre la insulina de acción prolongada y la de acción rápida;
  • Ya no llevo a todos lados mis inyecciones y el medidor. (Solamente necesito el medidor como apoyo.).
  • Ya no tengo que disculparme en reuniones de negocio por ir a inyectarme o tratar de hacerlo a escondidas bajo la mesa en público. (A veces eso puede ser incómodo dependiendo de dónde estés.).
  • Ya no más conjeturas.  Yo siempre sé cuánta insulina he administrado, y cuánto queda y su duración.
  • Puedo personalizar la cantidad de insulina basal en torno a mis actividades diarias con las características integradas para los índices temporales. Por ejemplo, cuando vaya a hacer ejercicios puedo apagar la administración de la insulina o bajar el índice durante la actividad.
  • La bomba T:Slim es fácil de usar (especialmente porque es pequeña, liviana y estéticamente llamativa).
  • Puedo ver mis resúmenes diarios en un promedio diario, semanal, y mensual.
  • Hemoglobina mejorada.

Dexcom G5 CGM:

  • Ya no más pinchazos en el dedo durante el día. Solamente lo uso como apoyo o para calibrar cada 12 horas.
  • Menos tiras de prueba.
  • El G5 se sincroniza vía Bluetooth a mi iPhone. Puedo chequear mis números en todo momento y en cualquier momento dado.  
  • Puedo ver hasta donde han llegado mis números, hacía donde van, y qué tan rápido se están moviendo.
  • Puedo prepararme mejor para una comida, para hacer ejercicios, para dormirme, para viajar, etcétera.
  • Solamente tengo que cambiar el sensor una vez por semana;
  • Mi familia y mis amigos pueden recibir alertas de urgencia si mi nivel de azúcar baja.
  • Mejor sueño.

Mi médico me aseguró que yo no debía de dejar que la fase inicial del experimento me disanimara. Como cualquier otra cosa, simplemente necesita práctica. Una vez que logré dominar ambos dispositivos, estaba decidida a poner ambos a funcionar juntos simultáneamente a mi favor. ¿A quién le importa si tengo dos pies de tubo colgando en mi costado? ¿Y a quién le importa si tengo lo que parece ser un botón robótico en el otro lado de mi estómago? Llevo estos dispositivos con orgullo y estoy comprometida a encontrar más formas de realzar mi terapia de bomba y el control de la diabetes en general. He aprendido que el mayor aporte por tener DM1 es que puedo hacer todas las mismas cosas en la vida que otros no diabéticos hacen; simplemente tengo que hacer un mayor esfuerzo y ser más consciente de todas las influencias en mi cuerpo. La única diferencia es que tengo un páncreas que decidió tomar una siesta para toda la vida. Cuando logro cumplir metas o experimento avances en la vida, siento un sentido intensificado de satisfacción y la recompensa es mucho mayor sabiendo que he logrado sobrepasar los obstáculos. Mi compromiso conmigo misma y con la comunidad de la DM1 es continuar luchando para que cada día sea mejor y ayudar a otros a maximizar una salud óptima, tener confianza en una vida llena de propósito y significado.

Yo vivo según las palabras: La mejor vista viene después de lograr la escalada más difícil..


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En Forma con Diabetes Tipo 1

MARCI THIESSEN

Marci es una chica de 24 años de edad de California que está comprometida con su mejor amigo. Cuando no está planificando su boda de ensueño en Malibú o trabajando de 8 a 5, puedes encontrarla haciendo cualquier clase de actividad: yoga, pilates, surf de remo y cosas artísticas. Ella tiene su grado de Maestría en Negocios Globales de la Universidad de Pepperdine y disfruta las nuevas aventuras y viajar por el mundo. Sus mejores amigos también son su familia y su fe cristiana es lo que le da un propósito a su vida. Ella es una persona con DM1 a la que le apasiona romper el estigma y los estereotipos asociados con la diabetes tipo 1 y vive con una enfermedad de por vida. Algunos datos curiosos sobre ella: bebe mucho jugo verde, le gusta la música electrónica de baile y fantasea con vivir en una casa de campo que tenga una combinación de estilo Malibu y Hamptons con su novio, Matt.