La FAA Continúa Dejando Pilotos en Tierra por Diabetes cuyo Manejo Requiere Insulina


 

 

 

El 7 de noviembre de 2019, la Administración Federal de Aviación (FAA por sus siglas en inglés) levantó su prohibición anterior de certificar a las personas diabéticas dependientes de insulina como pilotos comerciales. La declaración vino después de un anuncio en 2015 de que la FAA comenzaría a considerar la certificación para personas con diabetes dependientes de insulina. 

Si bien levantar la prohibición fue un paso hacia adelante, la FAA informa que han recibido diez solicitudes de pilotos dependientes de insulina desde su declaración en noviembre, ninguna de las cuales ha sido aprobada. La FAA dice que está trabajando en la revisión de las solicitudes dentro de un plazo de 90 días caso por caso. 

La piloto privada e instructora de vuelo Merilee Riely desarrolló diabetes Tipo 1 en 1996 mientras era piloto comercial. El diagnóstico le costó su trabajo. Solicitó un certificado médico en diciembre de 2019 y desde entonces no ha tenido noticias de la FAA. Para Merilee y otros pilotos que esperan recibir una respuesta, la falta de expectativas claras y una línea de tiempo de revisión honrada de la FAA crean confusión y frustración. 

Por razones comprensibles, la FAA tiene pautas amplias sobre certificaciones médicas para una variedad de estados de enfermedad que tienen el potencial de afectar la seguridad de los vuelos. Con la diabetes dependiente de insulina, la FAA ha expresado su preocupación por el “riesgo de incapacidad sutil o repentina debido a la hipoglucemia”. Debido a esto, han creado un amplio conjunto de pasos para que los pilotos con diabetes reciban autorización médica. 

En su documento de preguntas frecuentes sobre el protocolo de diabetes dependiente de insulina, la FAA indica que se requiere que los pilotos que buscan la certificación usen un MCG, a pesar de tener una autorización de protocolo adicional en su sitio para quienes no usan MCG. El documento también establece que la opinión de un endocrinólogo sobre si la diabetes de un piloto está bien manejada sin limitaciones no es suficiente para darle luz verde a un piloto, dadas las exigencias de estar en un entorno de aviación. 

Curiosamente, las pautas para las personas diabéticas dependientes de insulina que usan monitores continuos de glucosa (MCG) en lugar de no usar un MCG son notablemente diferentes. Para aquellos que no usan MCG (si se les permite buscar la certificación, lo que no está claro), la información necesaria incluye:

  • las dos últimas lecturas de HbA1c
  • un resumen del plan de insulina y de tratamiento de dieta del piloto
  • verificación de que el piloto ha sido educado sobre la diabetes
  • una declaración del médico del piloto que diga que el piloto sabe cómo usar un medidor de azúcar en la sangre
  • verificación de que el piloto no tenga episodios hipoglucémicos graves recurrentes (dos o más en los últimos cinco años, o ninguno en el último año)
  • y verificación de que el piloto no tiene hipoglucemia asintomática (no siente los síntomas de nivel bajo de azúcar en la sangre). 

Todo esto parece estándar y un punto de referencia comprensible para medir cualquier posible advertencia de seguridad. 

Sin embargo, para aquellos que usan MCG (que parece ser una parte requerida de un plan de tratamiento aprobado pero, una vez más, no está claro), se requiere mucha más documentación, incluido un primer paso sugerido para la autorización médica: “ver a un médico tratante y volverse saludable”. Otros pasos incluyen informar:

  • un mínimo de 6 meses (o 12 meses, dependiendo a qué documento de pauta se haga referencia) de los datos de MCG que muestran porcentajes de tiempo en rango
  • control adicional de glucosa en la sangre mediante datos de punción de dedo
  • una hoja de cálculo de Excel detallada que indique los niveles de glucosa durante vuelos pasados y cualquier acción tomada para corregir los niveles
  • informe sobre episodios de azúcar en la sangre <70 mg/dL o más de 250 mg/dL del año pasado
  • datos de HbA1c del año pasado 
  • evaluaciones oculares y cardíacas
  • un historial médico y de diabetes detallado
  • y análisis de laboratorio exhaustivos incluidos los niveles de tiroides y de B12

Se requieren informes adicionales cada tres meses para la recertificación 

La seguridad es el resultado previsto de estas pautas de certificación, como debería de ser, pero parecen estar más allá de cualquier protocolo que muestre que un piloto tiene diabetes bien manejada y es seguro volar. Además, la brecha masiva entre los requisitos para una persona con un MCG frente a los requisitos sin él, muestra una clara falta de comprensión de la diabetes por parte de quienes elaboraron las pautas. 

Por lo menos, se necesita claridad de la FAA sobre si se requiere o no que un piloto dependiente de insulina use un MCG, y se debe comunicar una línea de tiempo clara a los solicitantes que buscan la certificación médica. 

Para pilotos comerciales anteriores como Merilee, ha sido un largo camino para poder reanudar su carrera. Ella y otros pilotos que buscan la certificación deberían de tener una forma transparente de volver al aire. 

 

 

 

 

ESCRITO POR Lala Jackson , PUBLICADO 03/05/20, UPDATED 03/05/20

Lala es una estratega de comunicaciones que vive con diabetes Tipo 1 desde 1997. Ha trabajado en tecnología médica, incubación de negocios, tecnología de biblioteca y bienestar, antes de aterrizar en el espacio sin fines de lucro de la diabetes Tipo 1 en 2016. Es un poco nómada, creció rebotando principalmente entre Hawái y el estado de Washington, y se graduó de la Universidad de Miami. Por lo general, puedes encontrarla leyendo, preferiblemente en la playa.