Qué hacer y qué no hacer cuando practicas deporte y vives con diabetes tipo 1


 

Hacer deporte o alguna actividad física para una persona que vive con diabetes tipo 1 no siempre es fácil. Necesitas conocer bien tu cuerpo, tus necesidades de energía, tus requerimientos de insulina, la actividad física que vas a realizar y el tiempo que dedicas. Esto, teóricamente no es imposible de hacer, pero muchas veces no consideramos un elemento fundamental en el manejo de los niveles de glucosa (azúcar): la intensidad del esfuerzo físico.

Si bien es cierto que en los entrenamientos estándar un individuo puede gestionar la intensidad, porque no tiene condicionantes externos, salvo una tabla o unos valores fisiológicos a seguir, en los entrenamientos en grupo o en las competiciones muchas veces se busca dar más, y esto implica una gasto energético que no se puede calcular inicialmente y puede llevar a la persona a sufrir hipoglucemia o hiperglucemia.

La hiperglucemia ocurre porque se pueden estar utilizando más sustratos energéticos de los esperados, mientras que la hiperglucemia puede ocurrir por una contrarregulación hormonal dada por el glucagón y la adrenalina, pero también, puede ocurrir una hiperglucemia paradójica por factores de contrarregulación hormonal.

¿Qué hacer para evitar eventos desagradables durante una actividad física o una competencia?

3 consejos y 3 errores a tener en cuenta al realizar actividad física

Consejos:

Manejo de los niveles de glucosa (azúcar): si tienes un MCG puedes mantener vigilada tu tendencia glucémica a través del dispositivo de lectura o un smartphone, e ir observando las flechas que indican un aumento de glucosa (azúcar) en sangre, una reducción, o bien una tendencia estable. Si no tienes un medidor continuo de glucosa, bastará con hacer mediciones capilares unas 2 horas antes, 15 minutos antes, inmediatamente después y 2 horas después de la actividad realizada. Este protocolo es el mismo para cualquier tipo de deporte o actividad física, la única variable es la medición durante la actividad física, que dependiendo del deporte y la duración del mismo puede suponer una ingesta de carbohidratos para evitar una hipoglucemia, para aumentar un requerimiento energético, o aplicar insulina para evitar una hiperglicemia.

Alimentación: la noche anterior a realizar actividad física, intenta aumentando la carga de carbohidratos en la cena para llenar los tanques de glucógeno endógeno, obviamente esto va en paralelo con un aumento en la dosis de insulina para evitar una noche alterada por una hiperglucemia o en todo caso, una hipoglucemia cuando hay exceso de insulina. Durante el ejercicio, revisa tu glucosa (azúcar) en sangre si tienes posibilidad a través de un MGC o glucómetro y evita hipoglucemias ingiriendo de 15 a 30 gramos de carbohidratos. Lo mismo ocurre con la hiperglucemia, si notas un rápido aumento de glucosa (azúcar) en sangre o tienes un sensación de bloqueo muscular (síntoma de hiperglucemia debido a la incapacidad de los músculos para utilizar la glucosa por falta de insulina), puedes administrar una dosis pequeña de insulina, dado que una vez en circulación y en presencia de actividad física la insulina aumenta su efecto unas 5 veces, es por ello que estas pequeñas dosis de insulina ayudarán a evitar terminar la actividad física con un nivel muy alto de glucosa (azúcar) en sangre y luego tener que utilizar mucha insulina para bajarlo y luchar contra la contrarregulación hormonal.

Post actividad física: después del esfuerzo físico, incluso en presencia de una glucemia aparentemente buena, se debe administrar un bolo de insulina para evitar hiperglucemias paradójicas causadas por el efecto de  hormonas contrarreguladoras (glucagón, adrenalina, etc.). Una vez administrada, se debe reponer el requerimiento de hidratos de carbono inmediatamente después, se recomienda ingerir de 20 a 40 gramos de hidratos de carbono, pasados ​​unos 30 minutos, dependiendo de la actividad realizada, se pueden consumir  proteínas para estimular la recuperación muscular, esto varía dependiendo del tipo de actividad, por ejemplo: los deportes anaeróbicos requieren menos calorías y más proteínas porque destruyen las fibras musculares. Los deportes aeróbicos como correr y andar en bicicleta requieren una ingesta inmediata de carbohidratos y luego de proteínas porque son actividades que reducen las reservas de energía de nuestro cuerpo ubicadas en el hígado y los músculos y necesitan ser repuestas inmediatamente después del esfuerzo.

Errores comunes:

Comenzar la actividad física con niveles de glucosa (azúcar) en sangre por encima de 240mg/dl: esto te hará tener una actividad física deficiente porque tus músculos trabajarán mal, tendrás sensación de poca fuerza muscular y músculos adormecidos y esto repercutirá tanto en tu rendimiento como en el control metabólico, ya que la glucosa (azúcar) en sangre aunque hagas una actividad física no bajará de forma automática ya que las puertas de los canales entre los músculos y el flujo sanguíneo estarán cerradas, y estas sólo pueden ser abiertas por la insulina.

Comer más de lo necesario: es cierto que necesitas ingerir de  15 a 30 gramos de carbohidratos por hora de actividad realizada, pero también es cierto que si la actividad realizada no es impactante desde el punto de vista metabólico, no habrá necesidad de ingerir carbohidratos constantemente, lo que te ayudará a evitar terminar la actividad física con una hiperglucemia.

Mantente atento a lo que sientes: los síntomas de alerta son a menudo correctos especialmente para las personas que han vivido con diabetes durante muchos años y una buen manejo médico y metabólico, pero a veces, estos síntomas, especialmente durante la actividad física pueden ser engañosos y llevarnos a pensar que pronto tendremos una hipoglucemia cuando quizá nuestros valores son buenos o incluso puede que estemos en una hiperglucemia. Con ello, solo se agrava la situación y se interfiere negativamente en el rendimiento deportivo y en los niveles de glucosa (azúcar). También puede ocurrir que pensemos que vamos a experimentar una hiperglucemia y utilicemos insulina, pero esto podría llevarnos a una hipoglucemia severa que necesitará ingerir carbohidratos.


Estos son algunos de los consejos para tener un control metabólico, una actividad física adecuada y un rendimiento adecuado a las expectativas previas al ejercicio.

 

ESCRITO POR Davide Cirelli, PUBLICADO 04/15/22, UPDATED 04/21/22

Davide Cirelli tiene 29 años y es licenciado en ciencias de la motricidad y el deporte con especialización en actividad motriz preventiva y adaptada. Él vive con diabetes tipo 1 desde los 6 años y es miembro de ANIAD, el equipo nacional de diabéticos de Italia, como atleta. Es futbolista de la selección nacional, además de corredor y ciclista. Siempre ha practicado deporte de competición jugando al fútbol, al fútbol sala, y realizando entrenamientos cruzados como el running, el ciclismo y la gimnasia.