Mi Vida Tipo 1. La Historia de Carolina


 

Carolina Morales, conocida en las redes sociales como Vidatipo1 es originaria de Venezuela aunque vive desde hace 10 años en Costa Rica. Carolina tiene 29 años con diabetes Tipo 1 y es madre de un niño de 8 años. Carolina nos platica a través de esta entrevista cómo es vivir con diabetes, ser mamá, abogar en pro de la diabetes y además, vivir con gastroparesia, una complicación de la diabetes que le llevó a descubrir un estilo de vida saludable y positivo que va más allá de cuidar únicamente de su diabetes, lo que Carolina llama “el real combo de: ejercicio + alimentación saludable + cuidado del ser”

BT1. Sabemos que ahora vives en Costa Rica pero platícanos, ¿cómo fue crecer con diabetes en Venezuela? 

Crecer en Venezuela con Diabetes fue una experiencia que agradezco mucho. Mi endocrinóloga pediatra en la ciudad de Maracaibo la doctora Evelyna Fonseca, fue un pilar fundamental en mi vida, no solo por la educación en diabetes que nos dio a mi y a mi familia, sino porque nos alentó a que yo asistiera a campamentos en la capital Caracas, donde el pilar fundamental era mejorar mis conocimientos en el auto-manejo de diabetes Tipo 1  para así lograr una mejor calidad de vida, en ese momento los recursos disponibles en insulinas, glucómetros y alimentos eran pioneros en Sudamérica, por lo que pude lograr bajar rápidamente la longitud de las primeras jeringas, acceder a insulina de acción rápida y a glucómetros modernos, por su puesto con el esfuerzo familiar para acceder a estos recursos que suelen ser de alto costo en toda América. 

Después de 29 años viviendo con diabetes, ¿cuál ha sido tu mejor y cuál tu peor experiencia?

Mi mejor experiencia sin duda es dar vida a un niño sano, lograr un embarazo con diabetes Tipo 1 por más de 20 años, no es imposible, pero si es algo para lo que hay que trabajar con metas bastante rígidas y el miedo por más que cuides todo los detalles siempre está presente, aun recuerdo ese 4 de junio del 2013, donde conocí y di vida a mi milagro, Tomás. 

Mi peor experiencia diría que fue el miedo que sentí cuando en un viaje a los Estados Unidos me quedé sin insulina pues no llevé extra y un cambio de catéter me hizo acelerar el consumo de la misma. Como siempre, existen ángeles que me ayudaron a resolver y conseguir insulina, pero son minutos donde piensas si no logro llegar a donde pueda conseguir insulina cuantas horas más puedo sobrevivir en buen estado, en ese momento llegar de vuelta a Costa Rica me llevaría al menos 2 días más, solo tenía insulina para 18 horas más.

Nos podrías platicar ¿cómo fue tu diagnóstico?

Mi diagnóstico a los 7 años fue gracias a mi abuela materna, la cual por varias semanas insistió a mis padres que estaba bastante flaca, y si recuerdo que había comenzado todos los días a despertar a mi mama para ir al baño por las noches, también recuerdo que no me apetecía comer nada solo tenía mucha sed, los primeros días que me internaron por alguna razón que no recuerdo yo asocié el inyectarse a ser diferente y de algún modo a ser una heroína, hoy lo asocio a que así me hicieron sentir, si recuerdo la cara de tristeza en mis familiares cuando me llegaban a visitar al hospital, pero rescato el valor de mis padres y mi hermano de no tener ni una lagrima en frente de mi, por lo que a mis 7 años yo entendía que era algo transitorio, de heroína y eso pasaría, nunca antes me había enfermado así que no pensaba nada fuerte al respecto, fue al pasar los años y vivir experiencias relacionadas con la condición que viví mi duelo del diagnóstico y empezar a entender que esto era para toda la vida. 

¿Qué dificultades encuentras viviendo en Latinoamérica en relación al acceso al tratamiento básico de la diabetes?

Hoy me siento muy afortunada de vivir en Costa Rica y de haberme preparado mucho en mis estudios para poder trabajar y costear mi tratamiento, siempre dije de pequeña que me esforzaría mucho por asumir este gasto como mi primera recompensa laboral, pues aunque tratamiento es una sola palabra en diabetes Tipo 1 sí que incluye cosas, insulina, glucómetros, tiras reactivas, sensores, catéteres, bomba de insulina, alcohol, parche, pastillas de glucosa, entre otras, y mencionó afortunada en Costa Rica, porque a pesar de tener un costo elevado los insumos se consiguen, sin embargo no puedo dejar de mencionar que por derecho deberíamos tener acceso a nuestro tratamiento de elección todos los costarricenses como parte del seguro social.

¿Para ti, qué ha sido lo más complicado de vivir con diabetes?

Para mi lo más complicado ha sido entender que te puedes cuidar mucho y por muchos años para evitar las complicaciones pero igualmente tu cuerpo lleva muchos años con una condición que en algunos momentos le hace daño a tu propio cuerpo y a los órganos dentro de este, por ejemplo soñé tener 2 hijos, pero los riñones hay que cuidarlos y es mejor no exponerlos a otro embarazo. 

Por otra parte y aunque hoy ya no lo es, pero cuando a mi se me diagnosticó en 1992 la dieta para un niño con diabetes Tipo 1 era simplemente no puede comer dulces, y yo realmente no los comía, pero en los cumpleaños si sufrí mucho con las tortas/queques (pasteles), fueron muchas lágrimas y quejas en esos momentos. En algún momento desee no ir a ningún cumpleaños más, con el tiempo convierte el dolor en coraza y dejas de sufrir por eso, sin embargo, un día, ya en covid y con 34 años de edad decidí que para mi cumpleaños 35 mi mesa de cumpleaños estaría llena de postres para mi, realizados por mi y todos con capacidad de poder comerlos ese día por ser bajos en carbohidratos y así fue. Así que ya hoy no sufro por eso, he aprendido a auto-complacerme con las tortas (pasteles) que sí puedo comerme por ser saludables y que además son de mi para mi. 

Hace un tiempo tuviste un diagnóstico de gastroparesia ¿nos podrías platicar un poco cómo sucedió y cómo fue tu reacción ante el diagnóstico?

Sucedió luego de bajar varios kilos de peso y estar comiendo muy poco por una sensación de llenura constante, no imaginaba nunca que el diagnóstico podría ser el que fue, en realidad me preocupe siempre por los ojos, los riñones, los pies y piernas, pero nunca pensé nada en el estomago,  mi reacción ante el diagnóstico fueron lágrimas, un poco de frustración de no entender cómo es que si me he cuidado tanto puedo llegar a tener este diagnóstico, realmente tuve que vivir un nuevo duelo en todas sus etapas. Hoy en día ya he hecho cambios en mi dieta, estilo de vida aún más activo (aunque siempre había realizado ejercicio, hoy hago más) y se que nada volverá a ser como antes pero siento que acepto el diagnóstico, lo cuido y vivo con él para tener una buena calidad de vida. Aunque nunca entienda la razón pues siempre he tenido un cuidado bastante pronunciado de la diabetes ahora sigo adelante muy positiva con los cambios que he visto y ahora forma parte de mi así como la diabetes. 

¿Qué nos puedes decir y a la comunidad que nos sigue sobre el empoderamiento que vives en relación a la diabetes actualmente?

Este tema realmente me apasiona, creo que yo no sería la persona que soy si no tuviera diabetes, y es que viviendo con diabetes entendí que nada es imposible, pero sí requiere la fuerza de voluntad y las ganas de lograrlo. Esto solo se puede hacer si tenemos unas metas y un plan que perseguir, el cual podamos exponer, explicar y defender ante cualquier audiencia y con acciones diarias, siempre colocando nuestra palabra en alto y comprometiéndonos con trabajar para lograr la meta, trayendo ideas y planes para el anhelado resultado. Y es que somos dueños de nuestro destino y esto aplica para todos los ámbitos de nuestra vida, salud, personal, profesional, familiar, social. 

Poco a poco estando en el campo de la ingeniería y en el de la diabetes he descubierto que ayudar a otras personas a sentirse empoderadas, a decir sí, soy mujer, sí, vivo con diabetes, sí,  soy ingeniera, pero nada de esto me define. Me definen mis metas, mis objetivos y mi plan para lograrlo, el cual está impregnado de mi impronta y mi esencia, es un lindo retorno al mundo y a la sociedad del poder que me ha dado a través de la diabetes, 

Finalmente Carolina nos comparte su mensaje para todos quienes vivimos con diabetes “¡SI SE PUEDE CON DIABETES!, desde todos los ámbitos, personales, profesionales e incluso estilo de vida.

ESCRITO POR Eugenia Araiza, PUBLICADO 11/15/21, UPDATED 11/15/21

Eugenia es licenciada en Nutrición, Educadora en Diabetes y Health Coach. Ella fue diagnosticada con diabetes Tipo 1 a los 16 años. Es creadora de Healthy Diabetes. Eugenia disfruta mucho estudiar y ayudar a otros en el manejo de sus diferentes tipos de diabetes asi como actualizar su práctica de nutrición. Disfruta escribir especialmente sobre el impacto de la diabetes en su vida. Es autora del libro Infantil Soy Diferente y Me Gusta . Vive rodeada de amor en una familia compuesta por Luis Felipe, quien vive con diabetes tipo LADA y su hijo adolescente.