No Te Desplomes: Cómo Manejar los Niveles Bajos por el Ejercicio

2/5/20

Nota del editor: Este contenido fue producido originalmente por la JDRF (Fundación para la Investigación de la Diabetes Juvenil, por sus siglas en inglés), compartido aquí como parte de la Alliance de JDRF – Beyond Type 1. Puedes encontrar más contenido valioso sobre el ejercicio con diabetes Tipo 1 en la guía de ejercicios de la JDRF.


Si has participado en alguna actividad física viviendo con diabetes Tipo 1, sabes que manejar los niveles de azúcar en la sangre mientras se hace ejercicio puede ser un reto.

Si bien el ejercicio puede ayudar a manejar los niveles generales de glucosa en la sangre y hacer que la insulina funcione de manera más eficiente en el cuerpo, los niveles bajos de azúcar en la sangre durante y después del ejercicio pueden ser perjudiciales y peligrosos. A continuación, nos sumergiremos en la ciencia detrás de los descensos del azúcar en la sangre para que puedas comprenderlos y planificarlos mejor. 

Con el ejercicio, el impacto en la glucosa en la sangre depende de la cantidad de energía que se gasta, la intensidad y la duración del ejercicio, y si el movimiento es principalmente aeróbico, anaeróbico o ambos. La actividad aeróbica en particular a menudo se asocia con la disminución de los niveles de azúcar en la sangre, pero ¿sabías que la actividad aeróbica en realidad puede conducir a dos descensos distintos de azúcar en la sangre? 

Cualquier actividad que sea al menos un poco retadora y use los músculos de manera continua puede considerarse aeróbica, como rastrillar hojas, caminar, correr y andar en bicicleta. Los descensos de azúcar en la sangre que con frecuencia son causadas por la actividad aeróbica, tienen lugar durante y horas después del ejercicio. 

Primero, comprendamos la ciencia de cómo el cuerpo maneja los niveles de azúcar en la sangre. Hay dos hormonas que son las más importantes: la insulina y el glucagón. La insulina reduce los niveles de azúcar en la sangre, mientras que el glucagón los eleva. 

La insulina reduce la cantidad de glucosa en la sangre al unirse a los receptores en las células del cuerpo, como la forma en que una llave ingresa a una cerradura para abrir una puerta. Cuando se activan, los receptores de insulina llevan transportadores de glucosa a la superficie de la célula, permitiendo que la glucosa sea transportada a la célula. Esto reduce la cantidad de glucosa en el torrente sanguíneo y permite que la glucosa ingrese a las células, ya sea para ser almacenada o quemada como combustible. 

El glucagón hace lo contrario; aumenta el nivel de glucosa al hacer que el hígado descomponga el azúcar almacenada llamado glucógeno y luego lo vierte en el torrente sanguíneo. 

Qué sucede durante el ejercicio

El ejercicio hace que nuestros músculos quemen glucosa como combustible, y también hace que la insulina funcione de manera más eficiente al aumentar el número y la capacidad de respuesta de los transportadores de glucosa. La insulina también bloquea la producción de glucagón. Esto es lo que hace que los niveles de glucosa en la sangre disminuyan durante el ejercicio. 

Qué sucede después del ejercicio

El segundo descenso retardado en los niveles de glucosa en la sangre se debe a dos cosas: el cuerpo repone las reservas de glucosa que se usaron durante el ejercicio y una mayor sensibilidad a la insulina, que puede durar varias horas después del ejercicio. Esto puede hacer que los niveles de glucosa desciendan por hasta 24 horas después de hacer ejercicio.

La mejor manera de prevenir niveles bajos de azúcar en la sangre

  • Incluso si vas a hacer actividad baja a moderada durante un período de tiempo relativamente corto, es posible que necesites un poco de carbohidratos adicionales o una reducción de tu dosis de insulina antes de hacer ejercicio (el video a continuación describe formas específicas de medir cuántos carbohidratos puedes necesitar o cuánto puedes necesitar para reducir los niveles de insulina). 
  • Recuerda, si experimentas un nivel bajo de azúcar en la sangre grave por cualquier motivo, aumentan las posibilidades de experimentar otro nivel bajo en 24 horas. Es mejor evitar el ejercicio durante un día después de experimentar un nivel bajo grave. 
  • Puedes notar diferentes respuestas de glucosa cuando haces el mismo ejercicio en diferentes momentos del día. Podría valer la pena experimentar para descubrir cómo se ven afectados tus niveles de glucosa en la sangre de manera diferente dependiendo de cuándo hagas ejercicio. 

No importa qué pase, siempre prepárate con carbohidratos de acción rápida, como tabletas de glucosa, geles o una bebida endulzada en caso de que necesites elevar un nivel bajo de azúcar en la sangre. 

 

¡Mira el video a continuación para aprender algunos cálculos específicos para ayudar a reducir los niveles bajos de azúcar en la sangre durante y después del ejercicio!