Retos en el manejo de la diabetes en la tercera edad


 2022-08-28

La diabetes es una enfermedad que aumenta con la edad y se calcula que actualmente el 40 % de las personas con diabetes son mayores de 65 años, y entre las personas mayores de 65 años, entre un 10 % y un 18 % tiene diabetes. A esto se le suma que un alto porcentaje no está diagnosticado ya que las manifestaciones atípicas de esta enfermedad a partir de cierta edad dificultan su diagnóstico y buen control.

Cuando se habla de diabetes en la tercera edad se habla de dos situaciones distintas:

  • Las personas con diabetes conocida anteriormente y que han pasado la barrera de los 65 años
  • Las personas a las que se les diagnostica la enfermedad después de los 65 años.

El hecho de que a menudo los síntomas puedan ser interpretados como parte del envejecimiento hace que la diabetes se detecte tardíamente y esto aumenta las probabilidades de sufrir pérdida de visión, problemas renales, infarto o la amputación de los miembros inferiores.

La diabetes tipo 2 que aparece en la tercera edad suele ser una diabetes de instauración lenta y solapada, que produce muy poca sintomatología y que, en muchas ocasiones, se asocia a obesidad. Aunque puede presentarse con los síntomas típicos (poliuria, polidipsia y polifagia), las formas más frecuentes de presentación suelen ser:

  • Descubrimiento ocasional, al realizar análisis de laboratorio de rutina o previo a una intervención quirúrgica
  • Presencia de síntomas más inespecíficos (cansancio, dejadez, picores en la zona genital, etc.)
  • Presencia de consecuencias en el tiempo de la diabetes como retinopatía, nefropatía o neuropatía en miembros inferiores
  • Aparición de descompensaciones metabólicas agudas como ser el coma hiperosmolar, y en mucha menor frecuencia la cetoacidosis.

Claves para controlar la diabetes en personas mayores

Las personas mayores con diabetes precisan, en general, las mismas medidas que las personas jóvenes que tienen diabetes: una dieta adecuada, ejercicio de forma regular (si es posible), tratamiento farmacológico adecuado (antidiabéticos orales o insulina) y educación diabetológica. 

Cada caso y cada persona son diferentes y debe siempre personalizarse su plan de atención y cuidado teniendo en cuenta las condiciones físicas, psíquicas, familiares y sociales individuales, existen algunas pautas generales para el control diario:

Controlar la dieta: la obesidad puede producir complicaciones en la salud cardiovascular por lo que reducir la ingesta de grasas y seguir la dieta recomendada por el equipo médico es vital para evitar engordar.

Realizar ejercicio de forma regular: actividades sencillas como caminar o montar en bicicleta estática a intensidad moderada para evitar la pérdida de masa muscular ayudan al organismo a metabolizar la glucosa y es beneficioso para controlar la diabetes. 

Revisar la vista periódicamente: la diabetes es un factor de riesgo para la maculopatía y las cataratas. Realizar controles rutinarios al menos una vez al año va a permitirnos detectar cualquier posible anomalía y evitar una posible ceguera. 

Cuidar los pies: es importante revisar los pies todos los días y consultar al médico si se detectan zonas enrojecidas, llagas, cortes en la piel o infecciones. 

Realizar un examen anual de los riñones: la diabetes puede afectar seriamente a los riñones. Un examen de orina y sangre permite detectar si existe algún problema.

Evitar el tabaco: además de ser un factor de riesgo para la aparición de la diabetes tipo 2, fumar aumenta el riesgo de complicaciones cardiovasculares, favorece el pie diabético y dificulta el control de los niveles de glucosa.

Standards of Medical Care in Diabetes 2022 – Guía de Práctica Clínica de la Asociación Americana de Diabetes (ADA)

Estos son algunos de los lineamientos que establece la Guía de Práctica Clínica de la ADA para la gestión de la diabetes en los adultos mayores.

Uso de monitoreo continuo de glucosa (MCG): 

  • En adultos mayores con diabetes tipo 1 para reducir las hipoglucemias
  • En adultos mayores con diabetes tipo 2 que usan múltiples inyecciones diarias de insulina
  • Pacientes con deterioro cognitivo o con limitaciones físicas. 

Objetivos glucémicos:

Individualización en función de los diferentes factores relacionados con el paciente y la enfermedad

  • Objetivo de HbA1c < 7-7,5 % en adultos mayores con pocas enfermedades coexistentes y un estado cognitivo y funcional intacto
  • Objetivo de HbA1c < 8,0 % para pacientes con enfermedades crónicas, deterioro cognitivo o dependencia funcional.

Estilo de vida:

Se recomienda considerar una intervención intensiva en el estilo de vida centrada en cambios en la dieta, actividad física y una pérdida de peso moderada en los adultos mayores con diabetes tipo 2, sobrepeso/obesidad y capacidad para hacer ejercicio de manera segura. 

Personas en cuidados paliativos y al final de la vida

Es un derecho del paciente rechazar las pruebas y el tratamiento. El enfoque de la atención debe centrarse en evitar la hipoglucemia y la hiperglucemia sintomática al tiempo que se reduce la carga del control glucémico, pudiendo desintensificar o suspender el tratamiento farmacológico.

Consejos generales

En las personas mayores el mantenimiento de valores de glucosa (azúcar) en sangre lo más parecidas posible a la normalidad debería evaluarse cuidadosamente e individualizarse ya que es fundamental evitar los episodios de hipoglucemia y, en general, se tiende a ser menos estricto en la consecución de la normoglucemia.

En esta evaluación el equipo médico tendrá en cuenta:

  • Problemas de salud coexistentes que puedan dificultar la comunicación y el cumplimiento terapéutico: disminución de la agudeza visual, dificultades en la audición, limitaciones para la movilidad, pérdida de memoria, enlentecimiento psíquico, demencia senil, etc. 
  • Existencia de otras patologías que requieren tratamientos farmacológicos múltiples que, en ocasiones, pueden incidir en el control metabólico (por producir hiperglucemias o enmascarar una hipoglucemia) o dificultar el cumplimiento.

Las personas con diabetes precisan de un control diario y una serie de cuidados especiales para evitar problemas de salud relacionados con la diabetes y mantener su calidad de vida. Por eso es importante tener en cuenta los siguientes consejos de cara a un mejor manejo:

  • Conocer a fondo todo sobre la diabetes, tanto por parte de la propia persona con diabetes sino también de su entorno más cercano para poder ayudarle en caso de emergencia
  • Preparar una guía que permita actuar adecuadamente ante una emergencia 
  • Seguir las indicaciones médicas y mantener un contacto periódico con el equipo de salud
  • Monitorizar de forma regular la glucosa en sangre 
  • Realizar una revisión diaria de los pies y utilizar calzado cómodo para evitar problemas
  • Seguir una dieta saludable, baja en carbohidratos simples y grasas saturadas y rica en frutas, verduras y legumbres
  • Si es necesario, tratar de perder peso para evitar problemas graves de salud
  • Realizar ejercicio físico
  • Dejar de fumar y evitar el alcohol
  • Revisar la piel con frecuencia ante la posible aparición de úlceras
  • Tomar los medicamentos en la cantidad y en el horario indicado por el médico, pudiendo usar Apps o alarmas que recuerden la aplicación del tratamiento.

ESCRITO POR Ana Álvarez Pagola (Borthwick) , PUBLICADO 08/28/22, UPDATED 08/29/22

Ana es la creadora de Yo Diabetes y vive con diabetes tipo 1 desde 2006. Es docente, y traductora, Paciente Experto en Enfermedades Crónicas por la Universidad Rey Juan Carlos y Educadora en Diabetes. Forma parte activa de la comunidad de diabetes en línea en las distintas plataformas buscando difundir información sobre diabetes que permita a más personas gestionar mejor su diabetes y los recursos disponibles. Es la orgullosa mamá de cuatro maravillosas personas.