Estigma en la Salud Mental: Pedir Ayuda Como un Chico con Diabetes Tipo 1


 

Los últimos años de la adolescencia y los principios de los 20 pueden ser una época de grandes transiciones, y esas nuevas experiencias pueden sentirse aún más intensas si estás manejando la diabetes tipo 1 de forma independiente por primera vez. Mudarte de casa, comenzar la universidad o un trabajo de tiempo completo son experiencias intensas en sí mismas.

Si manejar la diabetes tipo 1 en medio de grandes cambios en la vida te parece muy difícil, no estás solo.

LOS JÓVENES TAMBIÉN PUEDEN LUCHAR CON LA SALUD MENTAL

Sin importar tu edad, manejar la diabetes tipo 1 puede fluctuar entre ser factible y muy retador. Es posible que experimentes períodos de sentirte abrumado o resentido por la carga de lidiar con todo. Al final del día, cuidar tu bienestar mental es tan importante como medir tus niveles de glucosa (azúcar) en sangre y administrarte insulina.

Y cuidar tu bienestar mental puede tener un impacto positivo en el cuidado de tu diabetes.

A los hombres y a los niños se les enseña con demasiada frecuencia que deben internalizar sus sentimientos negativos y sus luchas y como resultado es más probable que se sientan aislados y no busquen servicios de salud mental u otros tipos de apoyo.

Además de ingresar al mundo de los adultos, ya sea en la universidad o en el lugar de trabajo, es posible que también debas encontrar un nuevo equipo de atención de la diabetes. Encontrarte repentinamente sin tu sistema de apoyo habitual también puede llevarte a reevaluar tu plan de manejo de la diabetes.

Existen recursos y profesionales capacitados que pueden ayudarte a superar sentimientos como el estrés, la ansiedad, la depresión, la desesperanza y la frustración cuando la vida se pone difícil.

En esta serie, los jóvenes que viven con diabetes tipo 1 hablan sobre el manejo de su salud en la universidad, en su vida profesional y su enfoque general del autocuidado y la salud mental.

EL ESTIGMA LE IMPEDÍA A DANA GRAY RECIBIR ATENCIÓN PARA SU SALUD MENTAL

Dana Gray

Cuando a Dana Gray, de 24 años, le diagnosticaron diabetes en mayo de 2020, coincidió con mudarse a Nueva York para comenzar su primer trabajo después de la universidad y el inicio de la pandemia de COVID-19.

“Estaba comenzando un nuevo capítulo de mi vida y sentí que me estaba reteniendo” el diagnóstico, dice Dana.

Los veinte años ya son una época de muchos cambios: Dana estaba aprendiendo a manejar su diabetes tipo 1 mientras vivía lejos de su familia, intentaba establecerse en una nueva ciudad con un nuevo trabajo y trataba de hacer amigos.

Un año después de su travesía con la diabetes, Dana estaba desanimado y luchando, además de sentirse aislado y abrumado por los efectos de la pandemia, pero dudaba en buscar ayuda. “Llegué a estar en una situación muy mala mentalmente y estaba deprimido, y tenía que ver con el estrés de la preocupación constante y el manejo de la enfermedad”.

Cuando recuerda, Dana puede ver que se vio afectado por el estigma negativo en torno a la necesidad de apoyo de salud mental.

“Nunca quise admitir que me estaba afectando tanto que estaba dejando que me impactara hasta ese punto”, explica.

CONFIAR EN SUS AMIGOS FUE EL PRIMER PASO

Finalmente les confió a sus amigos cercanos cómo se sentía y quienes lo rodeaban lo animaron a buscar el apoyo de un terapeuta. Que las personas en las que confía y respeta validaran que cuidar su bienestar mental era importante ayudó a disipar el estigma en torno a la terapia y la enfermedad mental.

No es una casualidad: es menos probable que los hombres tengan acceso a la atención de la salud mental en los Estados Unidos, en parte, porque a muchos se les enseña que deben valorar la autosuficiencia y la dureza, lo que puede ser una barrera para articular lo que necesitan.

“Me decían algo que estaba en contra de esa especie de narrativa pública y por eso sentí que no era una decisión que estaba tomando solo”, explica Dana.

​Buscó un terapeuta y, al principio, se encontró explicando información básica sobre la diabetes. Pero, incluso esto tuvo sus ventajas.

“Poder educarlo fue muy agradable, compartir con alguien lo que paso todos los días”.

Ahora, Dana aprovecha al máximo su acceso a la terapia, usa su sesión semanal para hablar sobre las formas en que la diabetes afecta las diferentes facetas de su vida y recibe herramientas y perspectivas para ayudarlo a lidiar con el estrés y la frustración, sin importar su origen.

“Estaba asustado y nervioso de que esta cosa nueva, la diabetes tipo 1, se apoderara de mi vida. Quería que fuera lo más perfecta posible y ese manejo muy intenso no era beneficiosa para mi salud mental”.

La terapia lo ha ayudado a replantear su percepción de sí mismo y su perspectiva sobre el manejo de su diabetes: “Nunca vas a tener un día perfecto”, explica.

ENCONTRANDO EL APOYO DE SUS COMPAÑEROS

Conectarse con otras personas que también viven con diabetes tipo 1 ha sido otra fuente de apoyo. Una manera en que lo logró fue uniéndose a Type One Run de Beyond Type 1 para correr el maratón de la ciudad de Nueva York.

“Conocí a otras 49 personas que viven con diabetes tipo 1 y me di cuenta de que no estoy haciendo nada muy mal, así es como funciona”, recuerda Dana.

Cuando no está desarrollando relaciones en persona, recurre a las redes sociales, como la aplicación de la comunidad de Beyond Type 1 Community: “Al principio de mi diagnóstico, la visitaba para cosas simples como, ¿dónde debo ponerme las inyecciones?”

No era sólo la información lo que era útil.

“Incluso si me siento un poco solo con la enfermedad, navego y escucho a otras personas hablar sobre ella”, dice Dana. “Puede ser muy reconfortante ver esa comunidad”.

LA ATENCIÓN DE LA SALUD MENTAL COMO PARTE DE LA ATENCIÓN DE LA DIABETES

Hoy en día, muchas áreas de la vida de Dana se han beneficiado de la incorporación de la psicoterapia y los medicamentos en su autocuidado y manejo de la diabetes. Pero reconoce que puede ser un proceso difícil de iniciar.

“Estaba increíblemente en contra de la idea de hablar con alguien al respecto. Realmente había aceptado el estigma de que hablar con un profesional de la salud mental parecía débil o una manera de llamar la atención”, dice Dana. “Lo pospuse por demasiado tiempo”.

También lo motivó a construir un equipo de atención médica que comprenda la manera en que su diabetes y su salud mental se afectan mutuamente. Él espera que más personas con diabetes tipo 1 puedan ver más allá del estigma que los desalienta a utilizar los recursos de salud mental.

“Creo que la mayoría de la gente se sorprendería mucho de lo bien que se siente poder hablar sobre la enfermedad y el impacto que tiene en todas las facetas de tu vida. Pero también ver lo positivo que puede ser para el resto de tu día o semana, y de qué manera todas esas pequeñas conversaciones pueden convertirse en algo realmente impactante”.

La salud mental tiende a ser un término generalizado. Hay muchos tipos de problemas y preocupaciones relacionados con la salud mental. Las necesidades varían en severidad. Si trabajar con un profesional te puede ayudar a abordar tus necesidades de salud mental, busca apoyo.

Consulta estos recursos sobre cómo encontrar apoyo para la salud mental:

Nota del editor: Este contenido fue posible en parte con el apoyo de Lilly. Beyond Type 1 mantiene un control editorial completo de todo el contenido publicado en nuestras plataformas.

 

ESCRITO POR Julia Sclafani, PUBLICADO 05/09/22, UPDATED 05/09/22

Julia Sclafani es una escritora, editora y productora multimedia cuyo trabajo sobre derechos humanos y temas de salud pública la llevaron a Beyond Type 1. Recibió una licenciatura de Columbia University y una maestría de Newmark Graduate School of Journalism en City University of New York. Julia es una periodista galardonada que tuvo sus inicios en el periódico de su ciudad natal. Puedes encontrar su trabajo previo impreso, en la radio y en la web.